Si en este momento el gobierno de Donald Trump decidiera aplicar el arancel de 25% a las importaciones de vehículos ligeros y autopartes de todo el mundo, México estará cubierto –de manera inmediata- con el seguro de la carta paralela automotriz que incorpora las reglas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el próximo Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), aseguró Moisés Zavaleta, experto en comercio exterior y quien fuera el responsable de las reglas de origen del equipo negociador de la Secretaría de Economía.

El exfuncionario sostuvo que “las reglas de origen del TLCAN servirían para determinar si el vehículo producido en México es originario o no y con esto estarían exceptuando a los autos para ingresar al mercado estadounidense, si se aplicara la norma”.

Además de cubrir una cuota de 2.6 millones de vehículos durante cuatro años –por lo menos-, los bienes originarios y no originarios también formarán parte de ese seguro, en donde los originarios de la región tendrán 0 arancel y los que no lo son pagarán el arancel de Nación Más Favorecida de 2.5 por ciento.

En mayo del 2018, el Departamento de Comercio de Estados Unidos, por solicitud de Trump, anunció una investigación de la Sección 232 para el sector automotriz, donde determinara los efectos de las importaciones en la seguridad nacional. En febrero pasado, las autoridades indicadas enviaron la versión final a la Casa Blanca y los países de Europa, Asia y América se encuentran a la expectativa si serán gravados con el impuesto de 25% a los autos.

Ahora, el presidente de EU tiene 90 días –a partir del 17 de febrero- para tomar la decisión de imponer, o no, medidas de protección a su industria.

Al participar en un foro organizado por Baker McKenzie, el socio director de Estrategia Ansley Consultores sostuvo que México está blindado ante dicha medida, puesto que la definición de la Carta Paralela pactada durante la negociación del T-MEC posee un seguro que permite exportar al mercado estadounidense una cuota de vehículos vinculada con el crecimiento de la producción en los próximos cuatro años.

“Se establece un número determinado de autos ligeros que se pueden exportar a  EU en caso de que establece la 232, sin la aplicación de los aranceles adicionales y este monto es de 2.6 millones autos para ligeros; en el caso de las Pick Up es ilimitado y autopartes se podrá exportar hasta 108,000 millones de dólares en valor de productos”, refirió.

Moisés Zavaleta explicó que México llevará la administración y el control de este monto para que las empresas automotrices decidan, dependiendo de cómo se compone su producción de autos. (En este caso) Si marcan bienes originarios y no originarios”.

La cobertura de la 232 en vehículos, no sólo es para ligeros sino para camiones pesados y autopartes. “Lo que México consideró importante es tener un seguro que nos permitiera seguir exportando la capacidad instalada y un crecimiento más allá de la producción para que no afecte al sector automotriz”.

De acuerdo con datos del Centro para la Investigación Automotriz de EU (CAR, por su sigla en inglés), el peor escenario con la imposición de aranceles en 25% podría detonar despidos por hasta 367,000 empleos directos e indirectos en Estados Unidos. Asimismo, el costo de los automóviles podría incrementarse en 2,750 dólares.