Los personajes del momento de las series de televisión, las redes sociales, el power kids (empoderamiento infantil) y un creciente interés por la moda son algunos de los factores que impulsan el mercado de ropa infantil en México, segmento en el que participan pocas marcas nacionales, a pesar de que el sector alcanza ventas por 8,000 millones de dólares.

En el tema de licencias, la industria textil mexicana destaca por su creatividad y calidad respecto a sus pares de otros países. En la generación y posicionamiento de marcas mexicanas que compitan con las estadounidenses Gap, Aeropostal o la española Zara y la italiana Benetton, la lista se reduce a Loren Burrs, Ferrioni y Shyla, reconoció Sergio López de la Cerda, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive).

Estamos intentando establecer acuerdos (con las cadenas departamentales y de autoservicio) para que poco a poco vayan subiendo marcas mexicanas, de manera que se vayan posicionando como grandes marcas en el mercado nacional. La propuesta está armada y esperamos que en los próximos días tengamos un acercamiento , dijo López de la Cerda, quien asumió su cargo el 8 de marzo.

El tema no es menor si se toma en cuenta que el mexicano padece marquitis y son precisamente las marcas las que generan el mayor interés de compra del consumidor, como reveló una encuesta sobre hábitos de consumo de moda en México realizada por FashionMag y aplicada a directivos de tiendas departamentales.

Quisiera brindar espacios a nuevos diseñadores como Amelia Toro, de Colombia, o Alejandra Quesada, de México, pero tristemente no son rentables porque su valor como marca de diseñador no está en la mente de la consumidora nacional , expuso a FashionMag Laure Merat, gerente de Compras en Dama Contemporánea de El Palacio de Hierro.

LOS QUE VISTEN A LOS NIÑOS

De acuerdo con Sergio López, el mercado de ropa infantil en México está valorado en 8,000 millones de pesos y cada año registra crecimientos de 3% Tan sólo en enero del 2012, el sector creció 4% respecto al mismo mes del año previo.

Este crecimiento hace evidente la participación del industrial mexicano en el mercado de ropa nacional; está ganando terreno contra el producto importado , comenta el presidente de la Canaive.

Un estudio de la consultoría Trendex Norteamérica sobre el mercado de ropa en México reveló que en el 2009 el país exportó prendas por 4,574 millones de dólares contra 1,654 millones en importaciones. Sin embargo desde 2005, la tendencia a la baja ha sido constante, mientras que las importaciones se han ido incrementando, aunque en 2009 fueron frenadas por la crisis económica.

Balanza 2005 2006 2007 2008 2009
Importaciones 1,405 1,626 1,929 2,032 1,654
Exportaciones 7,518 6,534 5,851 5,190 4,574

Reporte de la Situación del Mercado Mexicano de Ropa. Trendex Norteamérica, 2010.

Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones mexicanas (4,410 millones de dólares) y origen de las importaciones (158 millones). México es también uno de los principales destinos de la confección infantil española, que encontró su clientela en los segmentos de clase media alta y alta.

La demanda mexicana del textil más popular se satisface básicamente con la producción nacional, mientras que la confección más cara y de mayor calidad se abastece de las importaciones, siendo Europa y Estados Unidos los principales proveedores , cita un estudio sobre la confección de ropa infantil en México realizado por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España.

España e Italia están dentro del top ten de exportadores de ropa infantil a México, con envíos por 74 millones de dólares y 69 millones, respectivamente.

Las tiendas departamentales y las boutiques son los principales canales de distribución de la ropa importada.

Canales de distribución Año Año Año
Detallista 2008 2009 2010
Tienda Departamental 30.60% 28.40% 27.8
Autoservicio 11.60% 12.30% 11.00%
Tienda de Ropa/Boutique 28.60% 26.40% 28.10%
Tianguis/Mercado 24.50% 26.90% 26.40%
Venta Directa* 2.20% 3.30% 3.20%
Otros 2.50% 2.70% 3.50%

Reporte de la Situación del Mercado Mexicano de Ropa. Trendex Norteamérica, 2010.

EL PODER DEL CONSUMIDOR INFANTIL

Si se considera que un tercio de la población mexicana (32.5 millones de habitantes) tiene entre 0 y 14 años de edad (INEGI, 2010); que el promedio de hijos por mujer es de 2.3; que 10% de los usuarios de Internet son niños de entre 6 y 11 años y que cuatro de cada diez hogares tiene televisión por cable, se puede afirmar que el cóctel que impulsa el mercado de moda infantil en México está servido.

Kids Study, una investigación de la consultora TNS del 2012, arroja que la publicidad en televisión, radio, revistas e Internet es la principal razón por la que los niños eligen una marca o producto y, aunque respecto a la ropa, los padres son quienes deciden principalmente la compra (46%), la opinión de los niños gana terreno (16%).

Los expertos ven un notable incremento en la demanda de moda infantil, en la que las madres jóvenes están comprando moda para sus hijos. Según el estudio de FashionMag ello se debe al desarrollo de líneas infantiles de grandes marcas como Zara, Gap, Abercrombie y Aeropostal, y en menor medida las mexicanas, Loren Burrs y las ya mencionadas Ferrioni y Shyla Baby and Kids.

Según Trendex, en 2009 el segmento de ropa para niños tuvo ventas por 1,100 millones de dólares; el de niñas fue de 1,400 millones y el de bebés ascendió a 50 millones.

Como diseñadores mexicanos vemos un potencial muy grande en el mercado infantil. Todas las grandes marcas internacionales se han dado cuenta que el segmento se puede explotar y que tiene mucha demanda , comentó Mauricio Ibinerriaga, diseñador y fundador, junto con Eduardo Treviño, de la firma de ropa mexicana CUBO.

Afirmó que el mercado mexicano, antes influenciado por patrones de Estados Unidos, está tomando conciencia. Hay un público que busca alternativas, que valora en México a los diseñadores, la calidad y sobre todo la exclusividad .

Sergio López precisó que la participación de marcas extranjeras en el mercado mexicano se ha incrementado en número, pero no en volumen de ventas. Lo que hace falta, y en lo que estamos trabajando con intensidad, es precisamente la generación de marcas mexicanas con gran potencial de ventas .

Y concluye:

Tenemos que creérnosla. Tengo la seguridad de que los productos hechos en México por industrias mexicanas, con diseñadores mexicanos, tienen una gran aceptación, que es lo que más se vende en estas cadenas (departamentales) pero necesitamos el empujón y la conciencia de éstas para que se den cuenta del gran potencial de las marcas mexicanas.

apr