México captó 24,831.7 millones de dólares de flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) de enero a septiembre de 2021, un alza interanual de 5.7%, informó la Secretaría de Economía.

Como es usual, esta estadística compara cifras preliminares y se ajusta posteriormente conforme haya más información de las operaciones de los periodos correspondientes.

“Lo anterior muestra una recuperación de los flujos de IED, en congruencia con la tendencia positiva mundial, de acuerdo con los últimos datos de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)”, dijo la Secretaría de Economía en un comunicado.

Para períodos similares, se trata del tercer monto más alto considerando los registros en línea, desde 1999, superado por los niveles de 2013 (28,200 millones de dólares) y de 2019 (26,100 millones).

Sólo considerando el tercer trimestre del año en curso, las llegadas de IED a México fueron de 5,446 millones de dólares, de los cuales 3,539 millones correspondieron a nuevas inversiones; 333 millones, a reinversiones, y 1,574 millones, a cuentas entre compañías. La cifra total se compara con el desplome de 1,279 millones en el mismo lapso de 2020, ya actualizada.

A nivel mundial, el aumento de los flujos de IED en los dos primeros trimestres de 2021 recuperó más de 70% de la pérdida inducida por la pandemia de Covid-19 en 2020.

De acuerdo con la UNCTAD, estos flujos en el primer semestre del año actual alcanzaron un estimado de 852,000 millones de dólares, mostrando un impulso de recuperación más fuerte de lo esperado.

En forma más amplia, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó un pronóstico actualizado en septiembre de 2021, que estimaba que el crecimiento económico mundial había disminuido en 3.4% en 2020, pero también proyectó que la economía mundial crecería a una tasa anual de 5.7% en 2021 y 4.5% en 2022, asumiendo un fuerte apoyo continuo de las políticas macroeconómicas y políticas monetarias acomodaticias.

En México, la IED preliminar registrada para enero-septiembre de 2021 provino de 3,259 sociedades con participación de capital extranjero, 3,721 contratos de fideicomiso y 23 personas morales extranjeras.

Por tipo de inversión (origen del financiamiento), la captación de IED a través de reinversión de utilidades abarcó 40.3%, seguida de nuevas inversiones (38.4%) y por cuentas entre compañías (21.3 por ciento).

Por sector, las manufacturas tuvieron una cobertura de 45.0%, por delante de minería (14.0%); servicios financieros y de seguros (10.9%); transportes (10.0%); comercio (6.0%) y servicios de alojamiento temporal (4.6%). Los sectores restantes captaron 9.5 por ciento.

Y en cuanto al país de origen, Estados Unidos alcanzó 49.6%, seguido de España (10.7%), Japón (6.3%), Alemania (5.3%) y Canadá (5.2%); otros países aportaron el 22.9% restante.

Inversión total, estancada

En contraste con el desempeño positivo de la IED, entre las mayores economías de América Latina, la mexicana es, por mucho, la más rezagada en la reactivación de la inversión privada tras la fase crítica de la crisis económica por la pandemia de Covid-19.

Durante el primer semestre del año, la inversión fija bruta (IFB) en México fue 12.2% inferior a la observada durante el mismo lapso del 2019, de acuerdo con cálculos a partir de cifras reportadas por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística.

En cuanto a recuperación, Brasil va a la cabeza, con un avance de 19% de la IFB en comparación con el primer semestre del 2019, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Le siguen Perú con una expansión de 15.2%, Argentina, con un crecimiento de 11.2%; Colombia (+2%) y Chile (+0.6 por ciento).

Lo anterior, según cifras reportadas por el Banco Central de Reserva del Perú, el Instituto de Estadística y Censos de la República Argentina (Indec), el Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia (Dane) y el Banco Central de Chile.

roberto.morales@eleconomista.mx