Roku, un dispositivo que funciona como plataforma de reproducción de contenidos y que, a diferencia de Apple TV y otras, tiene un sistema operativo abierto, se vende en México desde el 2015 y actualmente enfrenta una serie de controversias legales, ya que es usado por terceros para la comercialización, distribución, reproducción y/o comunicación pública de contenidos sobre los cuales no tienen derecho, violando artículos de la Ley Federal del Derecho de Autor y otras disposiciones.

Su modus operandi en este proceso pone en riesgo la seguridad y los datos personales de los usuarios en México. Incluso la empresa Roku Inc., a través de su director general de Contenidos y Servicios, Steve Shannon, reconoció el problema de piratería que enfrenta el dispositivo, comprometiéndose a implantar mecanismos que permitan bloquear los servicios ilegítimos que ofrecen los piratas en nuestro país.

La plataforma de Roku, que hasta hace algunos días se vendía en México, ofrece más de 1,500 canales y aplicaciones (para algunos de los cuales se debe contar con una suscripción previa, como Netflix). La compra del dispositivo y los contenidos que incluye son totalmente legales, pero dado su sistema operativo abierto, esta plataforma ha sido utilizada, y casi invadida, por una red organizada de personas, referidos como dealers, quienes se anuncian en diferentes páginas y/o sitios web usando la marca Roku para vender y distribuir señales codificadas de contenidos, a través de aplicaciones como: MachTV, Qarks Pro, NEO, MITV y PIX, las cuales ofrecen contenidos sin tener los derechos, cometiendo así actos de piratería.

Modus operandi

El proceso es sencillo: si una persona cuenta con un dispositivo Roku, basta consultar en redes sociales o Internet páginas como http://www.rokumexicoactivaciones.com/ que lo canalizará a un número telefónico de contacto vía WhatsApp.

Una vez contactado ese número, el usuario entra en comunicación con el dealer, una persona totalmente desconocida y sin relación alguna con la empresa Roku Inc., quien le ofrecerá el menú de aplicaciones disponibles. Una vez seleccionada la opción de preferencia, el siguiente paso es la activación del servicio, para lo cual, el dealer pedirá efectuar un depósito a una cuenta de persona física que ellos te proporcionan, ya sea en Oxxo, 7 Eleven, sucursales bancarias o a través del sistema electrónico denominado ComproPago, el cual recibe y concentra los pagos desde diferentes puntos, posteriormente los envía a cuentas específicas de personas que el día de hoy están siendo demandadas.

Los costos van desde los 100 hasta los 250 pesos mensuales y los precios los definen los mismos dealers, quienes se quedan con una comisión.

ComproPago, SAPI de CV no es una entidad financiera, por lo que es probable que se encuentre en violación de la Ley de Instituciones de Crédito al existir captación de recursos procedentes de actividades ilícitas, es decir, recursos sin control y fiscalización que incluso directa o indirectamente se podrían vincular a delitos como lavado de dinero, delincuencia organizada y extorsión, entre otros.

Una vez hecho el depósito, se recibe un código a través de un mensaje de WhatsApp o SMS, el cual se ingresa en el dispositivo del usuario y automáticamente se tiene acceso a nuevas aplicaciones. La calidad de los nuevos contenidos ofrecidos en estas aplicaciones ilegales es mala generalmente y el sistema suele sufrir caídas, precisamente porque requiere del cambio constante de IP para no ser detectados.

Acción antipiratería digital

En otros países que han enfrentado estos problemas con plataformas similares, como España y el Reino Unido, se han llegado a tomar medidas extremas, con penas de hasta 10 años de prisión, a personas que roben y transmitan señales sin los derechos que corresponden. Estas medidas incluso dejan ver que se podría afectar a ciudadanos de a pie que consuman contenidos piratas, ya que legalmente, el hecho de generar pérdidas a quien tiene la propiedad intelectual es un crimen.

Por otro lado, recientemente la industria de contenidos a nivel global decidió también tomar cartas en el asunto a través de la conformación de una Alianza llamada, Alliance for Creativity and Entertainment , la cual reúne a 30 empresas, entre ellas: Netflix, HBO, Disney, Amazon, Televisa, Telemundo, Warner Bross, Hulu, Lionsgate, CBS y SKY. Dicha alianza buscará de forma conjunta enfrentar legalmente a las empresas piratas y forjar relaciones de cooperación con organizaciones de protección de contenido.

Riesgos en consumo de señales?y contenidos pirata

El consumo de piratería digital a través de estas plataformas abiertas en México es muy delicado. Los usuarios, al contratar estos servicios que obviamente no ofrecen garantía de algún tipo, deja a los consumidores expuestos a una red anónima de criminales cuyo fin es principalmente el robo de identidad, fraude y lavado de dinero. La consecuencia más negativa radica en la vulneración de datos personales que son aprovechados para la comisión de otros delitos como la extorsión, clonación de tarjetas y acoso, cada vez más frecuentes en nuestro país a través de esta nueva modalidad de piratería.