Al cumplir dos años de arrancar producción en México, KIA Motors reportó una fabricación acumulada de 417,000 vehículos en la planta de Pesquería, Nuevo León, con el reto de que surtirá vehículos compactos para América.

La marca surcoreana ensambla sus modelos Forte y Rio, en sus dos versiones sedán y hatchback, en la fábrica que se puso en marcha el 16 de mayo del 2016. Primero produjo el compacto y un año después introdujo el subcompacto, que han arrebatado a los consumidores de la competencia.

KIA Motors México quiere colocarse como el gran productor de compactos en América, pues ya exporta su modelo Forte a Estados unidos y Canadá, así como a otros 60 mercados en el mundo. A los resultados positivos de la manufactura se agrega el éxito en ventas que acumula ya 186,550 unidades desde julio del 2015, fecha en que llegó la marca a México, y hoy en día ocupa el quinto lugar en ventas.

Gracias a su línea de producción flexible de Kia Motors México se puede producir una unidad cada 53 segundos. “Éste representa un logro en manufactura que ha sido posible a la gran labor de equipo de los más de 7,000 empleados en el complejo industrial incluyendo a proveedores de la planta”.

El proceso de producción inicia en la nave de Estampado, le sigue la nave de Soldadura; posteriormente, Pintura para terminar el proceso en Ensamble.

Hace dos años, desde la nave de Ensamble salió la primera unidad de Kia Motors México, un Forte sedán color blanco destinado al mercado estadounidense, recordó la armadora.

Actualmente, la planta más moderna del sistema global Kia produce además del modelo Forte los subcompactos KIA Rio y Hyundai Accent. La fábrica de Pesquería tiene una capacidad instalada de 400,000 unidades por año y el plan es que con los subcompactos, la planta de México estaría surtiendo los autos compactos para el continente americano.

lgonzalez@eleconomista.mx