Los productores de jugos, yogures, leche y derivados de soya, encabezados por las empresas Jumex y Danone, pidieron a las autoridades federales de Salud y Educación Pública se les otorgue un trato similar al de los alimentos sólidos y no se les impida la venta en las escuelas a partir del próximo ciclo escolar, que arranca en septiembre, ya que podrían perder 40 y 70 millones de pesos, respectivamente.

De acuerdo con el anteproyecto Lineamientos Generales para el Expendio o Distribución de Alimentos y Bebidas en los Establecimientos de Consumo Escolar de los Planteles de Educación Básica , publicados por SEP y Ssa en la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), se catalogan a dichos productos como bebidas, lo que tendría un impacto desfavorable, puesto que todas las bebidas industrializadas estarían excluidas de los establecimientos escolares a partir del siguiente periodo escolar 2010-2011.

Piden periodo de transición

Jumex solicita un periodo de transición, similar a los alimentos sólidos, de tres periodos escolares para ir ajustando las fórmulas y los empaques, pues el desembolso de 40 millones para la compra de una máquina nueva que fabrique empaques más pequeños sería un costo insostenible para la empresa en un periodo tan corto. Además, los cambios también repercutirían en el consumidor, al tener que elevar costos de entre 70 centavos y 1 peso por una porción menor de líquido.

A través de cartas enviadas a la Cofemer, Jumex destaca que en países como Reino Unido, EU y Francia se han emitido listas de alimentos líquidos y bebidas cuyo consumo no sólo se permite, sino se recomienda en porciones adecuadas para niños y jóvenes. Australia, en un primer momento, prohibió los jugos en las escuelas; sin embargo, estudios realizados determinaron que su índice glucémico era muy bajo y su contenido nutrimental alto, por lo que se permitieron en las escuelas.

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