Latam Airlines consiguió que los principales objetores de su primera propuesta de financiamiento retiraran sus indicaciones ante el Tribunal de Quiebras de Nueva York, con lo que se abre la puerta a que finalmente sea aprobada una fórmula renegociada que cubre los 2,450 millones de dólares.

En una audiencia de emergencia el Juez James L. Garrity dijo “estar listo” para firmar y poner en curso los aportes vía Debtor-In-Possession (DIP, su sigla en inglés), que involucran a los actuales accionistas mayoritarios -sin contar con la familia Amaro de Brasil que se bajó como prestamista-, a Oaktree Capital Management y, como novedad, a las firmas inversionistas Jefferies Finance LLC y Knighthead Capital Management.

Con este nuevo paso, la parte deudora se abre camino para mantener sus operaciones y sus obligaciones en el marco del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EU, tras encontrarse al borde de la asfixia con niveles de caja en alrededor de 960 millones de dólares.

A través de un comunicado, el CEO de Latam, Roberto Alvo, agradeció “el amplio interés y la confianza en lo que Latam construyó y en nuestro proyecto de largo plazo”. E indicó que “ahora empezamos una nueva etapa que es presentar nuestro plan de reorganización dentro del proceso del Capítulo 11”.

Y es que, una vez aprobado el financiamiento, se da inicio a la negociación propiamente del plan de reestructuración y a la verificación paralela de los créditos, que es un asunto ya más administrativo y que le permite a los acreedores presentar sus reclamaciones ante el Tribunal.

Como explicaron los abogados expertos en reestructuración, éste es un período largo, de “unos cuantos meses”, y que -tal y como solicitó la parte deudora- podría llevar hasta marzo del próximo año cuando finalmente venza el plazo de presentación de un plan como tal.

Cabe recordar que antes de la aprobación, la conformación de los actuales inversionistas del tramo C de financiamiento DIP de Latam Airlines, no sólo se incluyó a prestamistas extranjeros -Knighthead y Jefferies- en la ecuación, sino que también se produjo la salida de la familia Amaro, excontroladores de TAM.

Un abogado ligado al proceso y conocedor de las tratativas, comentó que esto se produjo principalmente porque los Amaro rechazaron la idea de tener un precio de conversión fijo en un eventual aumento de capital que podría gatillarse si la aerolínea decide pagar su deuda en papeles de la empresa.