No se trata sólo del resultado de una buena campaña de marketing. La falta de alternativas en el mercado local, en momentos en que la inflación carcome el poder de compra del dinero de los argentinos, terminó siendo el mejor incentivo que recibieron en estos días los inversionistas minoristas para apostar a la colocación de YPF como alternativa de inversión.

Hasta el martes pasado, la petrolera estatal había logrado hacerse de más de 24.6 millones de dólares a través de los 4,167 clientes que se acercaron a los ocho bancos colocadores en apenas dos días.

El inversionista promedio que se sintió seducido por la compañía de Miguel Galuccio desembolsó 6,156 dólares por esa opción. Pero hubo apuestas desde los 205 dólares y hasta los 51,300 dólares (el máximo permitido).

En los bancos estiman que, frente a estos resultados, es probable que la petrolera se lance a una segunda serie para pequeños ahorradores, luego de que termine de colocar la obligaciones negociables para el segmento mayorista que tiene anunciadas para la semana próxima por hasta 923.4 millones de dólares.

La publicidad pegó mucho. Pero esto habla de que el unversionista está dispuesto a ir a otras alternativas. La tasa de 19% anual, frente a la falta de instrumentos, le calza bien a varios inversionistas, no sólo a los más chicos. Esto se vio en la cantidad de suscriptores que hubo por 51,300 dólares, comentó un gerente financiero.

Los banqueros confían en que la colocación terminará sobredemandada por al menos 41 millones de dólares. La serie tiene que llegar al monto tope: es buena oportunidad para el inversionista conservador y tradicional de plazo fijo, porque no tiene volatilidad , agregaron en una mesa de dinero de una de las entidades colocadoras.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica