Con el 50% de la población en condiciones de pobreza, México carece de una política pública que atienda a la niñez desde alimentación y educación de largo plazo, y en cambio, el gobierno federal se ha limitado a transferir recursos a la población para se vean traducidos en los procesos electorales, acusó Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).  

“Faltamos de política pública en el país que tenga prioridad de esta situación, no tenemos una política por parte de nuestra autoridad, que reconozca claramente la necesidad de invertir en la primera infancia como lo deberíamos estar haciendo nuestro país; vemos que nuestro combate a la pobreza se reduce a las transferencias de recursos, pero no estamos hablando más allá de esta transferencia en una inversión en infraestructura”, lamentó el dirigente empresarial al presentar su propuesta “Una apuesta por nuestro futuro, Primera Infancia".

En un esfuerzo del sector privado para promover la atención a la primera infancia, desde el combate a la desnutrición, atención a los niños en el desarrollo cognitivo y socioeconómico, así como acceso a lugares de estancia, reprobó que el resultado de las transferencia de recursos a la pobreza es que “la política pública quiere ver resultados al día siguiente y quiere traducirlos inclusive, en las elecciones del siguiente proceso, en el cual la persona o el partido van de alguna manera a competir otra vez en alguna posición pública”.

Al respecto, Norberto Schady, asesor económico principal para el sector social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), calificó como grave la falta una política pública en la materia, y que los países vean resultados en el corto plazo.

“Los gobiernos quieren algo para demostrar algo inmediato, y las inversiones en la primera Infancia en general rinden retornos a mediano plazo, pero los verdaderos retornos son a largo plazo. Y los gobiernos en general no tienen esa perspectiva de largo plazo y aun cuando invierten en primera infancia prefieren invertir en infraestructura, que invertir en verdaderamente lo difícil que es cambiar los procesos de cómo se dan los diferentes servicios a nuestros niños”.