La llegada de la familia Amodio a OHL, en la que negocia tomar una participación de hasta 30% para convertirse en el principal accionista, completa una oleada de inversiones mexicanas en España iniciada en el 2014, que suman ya más de 5,000 millones de euros, según los últimos datos de la Secretaría de Estado de Comercio.

El movimiento que preparan los Amodio recuerda, además, a otros desembarcos de fortunas mexicanas. Una vez más, el dinero llega a golpe de operaciones y, en la mayoría de las ocasiones, a través de grandes fortunas personales atraídas por la oportunidad que ofrece España como puerta de entrada en Europa.

OHL lleva más de un mes negociando formalmente con el grupo mexicano Caabsa, controlado por los hermanos Mauricio y Luis Amodio, la compra al Grupo Villar Mir de una participación en la constructora y la suscripción de una ampliación de capital por 20% del mismo. Un sonado movimiento por el que apenas se pagarán unos 100 millones de euros, dada la cotización actual de OHL. La empresa española tiene un valor 12 veces inferior a los 3,400 millones de euros alcanzados en el 2014.

La operación es la segunda de cierta relevancia de un inversor mexicano desde la vuelta del verano —Verzatec compró la cordobesa Polímeros Gestión Industrial—. Y se asemeja sobre todo al movimiento que, en el 2008, en plena crisis económica, marcó un punto de inflexión en la entrada de las fortunas mexicanas en España. Fue la compra de FCC y de Realia por parte de Carlos Slim, que aprovechó la situación de debilidad en la que se encontraba Esther Koplowitz. Algo parecido ocurre ahora, cambiando el nombre de la constructora afectada y del accionista en retirada.

Slim inauguró el gran desembarco mexicano en España. Bimbo compró después su homónima española, momento en el que las operaciones comenzaron a intensificarse y a concentrarse en sectores como el inmobiliario, la alimentación, el ocio o la construcción.

Sin embargo, el aluvión de inversiones mexicanas no comenzó sino hasta el 2014 y se prolonga hasta hoy. Arrancó tras completarse la compra de Campofrío por Sigma y de los autobuses de Avanza por ADO, y ha estado liderada por fortunas como la de Carlos Fernández, que tiene 56% de AmRest y es consejero de Santander; los hermanos Torrado, que controlan Zena Alsea y que se hicieron con el Grupo Vips tras abonar 500 millones de euros; Allen Sanginés-Krause, que compró el madrileño Hotel Villamagna por 210 millones de euros;o Alfonso de Angoitia, máximo accionista de la Socimi Quonia.

Otras operaciones destacadas en este particular lustro de oro de la inversión mexicana son la compra de la hotelera Lark por Orion, de varias plantas de Holcim por Cemex, de los hoteles Nature por parte de los hermanos Álvarez Aja, de Yelmo Cines por Cinépolis o de Colonial por Finaccess.

La llegada de las inversiones de México a España no hace sino equilibrar los flujos de capital entre uno y otro país. Los 5,000 millones de euros que han viajado entre el 2014 y el 2019 de México a España son una cifra histórica para un país hasta ahora más acostumbrado a la llegada de inversiones españolas. El país norteamericano es el noveno que más dinero trae a España, por detrás de Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Italia, China, Reino Unido, Francia y Estados Unidos.