El primer informe que emitió la Junta Independiente de Expertos Laborales de México (IMLEB, por sus siglas en inglés) sobre la implementación de la reforma laboral y el cumplimento del capítulo laboral del T-MEC, es “una alerta” para el gobierno mexicano, para las empresas y sindicatos, pues a pesar de reconocer ciertos avances hace señalamientos sobre las faltas que hay para lograr una verdadera libertad sindical y pretende promover un mayor activismo sindical con recursos propios.

Entrevistados por separado, especialistas laborales como Graciela Bensunsán, de la UAM-Xochimilco; y quien también es integrante del grupo de respuesta rápida en materia laboral entre México y Estados Unidos, comentó que “se trata de un informe sesgado” cuyas conclusiones demuestran las altas expectativas que hay en Estados Unidos sobre los cambios que ha emprendido México, “y que debe quedar claro que no serán de un día para otro”.

No obstante, reconoció que si bien el gobierno mexicano tiene que comunicar los procesos de cambio que se han implementado en 18 meses, “todavía hay zonas oscuras”, por ello es importante que si se detectan situaciones que escapan al compromiso de México en el Anexo 23 y en la Ley Federal del Trabajo, entonces lo que corresponde es ir avanzando lo más rápido posible. No hay que dar motivos de que Estados Unidos tenga esta visión tan distorsionada”, comentó.

Mientras en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social informaron que se encuentran analizando el documento, los especialistas ven con preocupación las exigencias hacia nuestro país de todos los procesos laborales; “sobre todo porque ven con lupa industrias completas en las que, incluso, hablan de asignar presupuesto propio -180 millones de dólares- para promover el sindicalismo independiente”, afirmó Óscar de la Vega, socio fundador de De la Vega & Martínez Rojas.

Un asunto grave, destacó De la Vega, es que ven claramente como una vía para promover la libertad de asociación y negociación colectiva ”hacer campañas de sindicalización transfronterizas con sindicatos en México y Estados Unidos”.

Lo anterior, bajo el argumento de que hay sindicatos de ambos países que tienen temas similares y en algunos casos el mismo empleador; “esto se traduce que dentro de poco tiempo veremos de manera activa a las grandes organizaciones sindicales americanas empujando campañas de sindicalización en los ocho sectores que tienen bien identificados como: aeroespacial, automotriz-autopartes”.

¿Sindicatos americanos en México?

Al respecto, Graciela Bensunsán comentó que “hay una insistencia -por parte de los integrantes de la Junta- en que se otorguen fondos a México para que se formen sindicatos independientes; eso no lo vimos en el T-MEC, y lo conozco muy bien, así como el mecanismo de respuesta rápida y en ningún lugar se dice que EU va a dar recursos para hacer sindicatos en México”.

La especialista destacó que los apoyos o recursos que puede asignar Estados Unidos pueden ir en función de apoyar los procesos de implementación, “para vigilar el cumplimiento de la libertad sindical, de la negociación colectiva y a la representatividad; pero no, y no está en ningún lado, porque dice que se tienen que destinar fondos para la formación de los sindicatos independientes”.

pilar.martinez@eleconomista.mx