El último reporte de ventas, producción y exportación elaborado por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), indica avances en algunos indicadores como el de ventas al menudeo aunque la producción tuvo saldo negativo. 

“Durante el mes de octubre, la venta de vehículos pesados al mayoreo alcanzó 2,745 unidades, que comparadas con las 2,691 comercializadas durante el mes octubre de 2020, representan un crecimiento de 2.0%. De enero a octubre de 2021, se vendieron un total de 25,063 unidades al mayoreo, que comparadas con las 18,701 comercializadas durante los primeros 10 meses de 2020, significan un incremento de 34.0%”, señala el comunicado emitido el pasado 10 de noviembre. 

Agrega que en el pasado mes de octubre se exportaron 11,362 unidades que representan una caída de 7.5% comparadas con el mismo mes pero de 2020. “Durante el periodo de enero a octubre de 2021, se registraron un total de 114,474 unidades exportadas, que frente a las 94,592 exportadas durante los primeros 10 meses del 2020, representan un crecimiento de 21.0%, lo que muestra el vigor del mercado externo”.

Recuperación pero no al nivel deseado

Entrevistado por El Economista, el Ingeniero Miguel Elizalde, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), mencionó que la pandemia por el Covid-19 tuvo serias afectaciones al sector de vehículos pesados. Puso como ejemplo que en 2020 las ventas de autobuses cayeron 90%, que se debieron principalmente a que el aforo de los camiones de pasajeros urbanos se contrajo 70%. “Como se tiene una tarifa fija, eso quiere decir que el ingreso de las personas que trabajan en el sector cayó 70% por varios meses”. 

Agregó que la razón por la que es necesario que se implementen más acciones por parte de los gobiernos federal y local es que la cifra alcanzada en 2019 en lo referente a ventas aún es muy lejana y que sin apoyos no será posible acercarse a ella. “En la renovación y las ventas estamos arriba por 1.5% respecto al 2020 pero 19.5% abajo  comparado con 2019, que es la cifra real prepandemia que deberíamos de recuperar”. Dijo también que actualmente se entregan en promedio 2,500 unidades mensuales pero que deberían estar en un mínimo de 3,500 vehículos pero que aún son pocas si se consideran las 5,700 unidades de acuerdo al estudio hecho en conjunto con la UNAM y la AMDA que señala que el mercado mexicano de vehículos pesados tiene un potencial de 69,000 unidades anuales.

Mejores condiciones 

En lo concerniente a la edad promedio de los vehículos pesados, Elizalde señaló que se encuentra en un nivel muy alto comparado con lo que sucede en países como Estados Unidos en donde las inspecciones y controles son muy estrictos. Dijo que la edad promedio de la flota de carga es de 19 años y que se debería estar renovando por lo menos el 30% de los 800,000 vehículos que hay en operación. 

“El gobierno es el que debe actuar porque el beneficio no es directamente para el transportista ni para la industria automotriz cuando tienes una flota tan antigua, contaminante e insegura. Si el transportista renueva a través de incentivos, financiamiento o cualquier otro instrumento financiero, se genera un beneficio para toda la sociedad en reducción de emisiones y en el incremento de seguridad vial, eso sin mencionar en el consumo de combustible y en la mejora de la cadena logística”.

marcos.martinez@eleconomista.mx