Ya vemos la luz al fondo del túnel y no es la de un tren , dice Guadalupe Phillips Margain, directora general de ICA el concurso mercantil garantiza que la empresa seguirá con vida, aunque muchas cosas deberán cambiar: ICA será una empresa muy enfocada en construcción y gestión de infraestructura, buscando los mejores socios para realizar proyectos grandes .

La propuesta de concurso mercantil cuenta con el apoyo de más de 50% de los acreedores, la cifra exacta está entre 53 y 59%... un factor que ayudó es que había pocos bancos. La mayoría son tenedores de deuda. Ellos negocian con una lógica que facilita el acuerdo. A ellos les interesa que la empresa siga operando y nos piden evidencias de que estamos haciendo los cambios necesarios. Eso es lo que hicimos .

La composición accionaria de la empresa cambiará radicalmente, como consecuencia del concurso mercantil, aunque la nueva estructura dependerá de las decisiones que tomen los tenedores conforme avance el proceso de concurso, el crédito de Fintech (de David Martínez) les da el derecho a convertir su deuda en acciones. Quedan un par de años para que ejerzan ese derecho .

Phillips Margain se hizo cargo de la dirección general en noviembre del 2016. Con su llegada puso en marcha un programa de recortes y austeridad que se nota hasta en su oficina. Es mucho más pequeña que la anterior, la oficina imperial quedó atrás , dice sonriendo.

El enfoque de esta ejecutiva privilegia lo financiero, ésta es una tendencia que está ocurriendo en todas las empresas constructoras grandes, en el mundo... los ingenieros siguen siendo muy importantes, pero no puedes dejar de lado los aspectos financieros. Ahí te juegas la vida como empresa .

ICA será una tercera parte de lo que fue, proyecta su directora general, Eso sí, mucho más eficiente. Más selectivos a la hora de ver en qué proyectos entramos .

¿Cuál fue el primer paso para la reestructura de ICA?

Veníamos de un punto en el que no se tenía para pagar siquiera la siguiente nómina, así que lo primero que fue hacer un replanteamiento y ejecutar los recortes pertinentes para que alcanzara el dinero.

Todo estaba enfocado a atender a los acreedores. El problema principal es que la operación tenía muchas hemorragias y no había una persona en el planeta que nos dijera te ‘doy dinero para que te reestructures’. Cualquiera quiere ver primero cómo parar la hemorragia para poder tener confianza.

Esa fue la primera decisión: decir, vamos a estabilizar el paciente y luego pensamos cómo y cuándo entramos al concurso. Aquí nos dimos cuenta de que todos nuestros proyectos eran perdedores porque tenían una estructura operativa muy grande que ya no era apropiada para lo que teníamos en la operación.

La empresa tenía mucho de paraestatal, por lo visto...

Claro, al grado que cada núcleo de negocio era un virreinato, había cotos de poder y todo se multiplicaba por N. Para corregir, empezamos a centralizar muchas funciones, como la procura. Nuestro primer objetivo es que los proyectos se estabilizaran para que pudieran seguir operando. Los encapsulamos y cada proyecto se aisló para que fuera autosuficiente y no que todos se fueran a la misma olla.

¿Cómo se tomó la reestructura al interior de la empresa?

Luis Zárate predecesor mío en la dirección general de ICA, fallecido el año pasado fue una figura muy relevante en la reestructura y para sensibilizar a la gente, porque iba a ser muy difícil que un externo llegara de la noche a la mañana a decir: así no son las cosas, tienen que ser así. Eso iba a ser dinamita. Corríamos el riesgo de que el capital humano lo rechazara, porque ésta es una empresa de personas y sin ellas no teníamos empresa.

¿Cuándo se empezaron a ver los resultados?

Muy rápido. En estas cosas, si empieza a funcionar lo que se está haciendo, se nota realmente muy rápido. Cada vez empezamos a tener más dinero, cada vez eran más eficientes los proyectos, cada vez ejecutábamos más hasta que los llevamos al punto de la normalidad.

Hoy todos los proyectos de ICA funcionan normalmente, todos tienen dinero, toman decisiones y ejecutan.

¿Cuándo fue el punto en el que se estabilizó el paciente?

A principios de este año. Los problemas en los que estábamos inmersos ya no eran ‘¿de dónde saco dinero para la siguiente semana?’ sino, con la poca liquidez que tenemos, pero ya encapsulado el proyecto, ‘¿cómo gestiono mejor, cómo documento mejor la gestión de mis contratos?’.

¿Cómo decide que éste es el mejor momento para entrar a concurso?

El concurso es una especie de venta, porque se le está entregando la empresa en pago a alguien, si lo hacíamos antes de ordenar el negocio, corríamos el riesgo de que los acreedores dijeran este negocio no jala, vendamos. Otro objetivo era también no entrar en concurso mientras se estaban licitando grandes obras como las del nuevo aeropuerto, para no afectar nuestras posibilidades y poder tener oportunidad de asociarnos.

¿Cómo fue la relación del gobierno en este proceso?

Desde muy temprano dijo: aquí no hay rescates, ordénate y en esa medida no te voy a molestar. El gobierno fue muy útil en el momento en que vio que sí nos estábamos ordenando y que los proyectos caminaban con normalidad, entonces nos pagaban.

Pero también hubo negociaciones duras, porque el gobierno nos decía: ‘tengo que terminar este proyecto, ¿puedes o no puedes?, porque si no, se lo tengo que dar a alguien más’. Hubo momentos duros, pero fuimos dando muestras de que sí podíamos y fuimos cumpliendo.

¿Cómo manejaste con tu equipo el tema de trabajar con menos recursos?

Cuando les enseñaba las métricas teníamos un punto a favor. Un ejemplo: teníamos un técnico administrativo por cada obrero. Cuando empezaban a verlo en números ellos mismos lo decían, ¿qué hicimos? ¿cómo pudimos llegar a un punto en el que teníamos un técnico administrativo por cada obrero? Cuando empezamos a ver esas métricas, era muy fácil justificar los recortes.

¿Están en riesgo los proyectos en marcha de ICA por el concurso mercantil?

No. A esta reestructura entraron empresas tenedoras, en sentido figurado: la mamá y sus cuatro hijas. Ninguna de estas empresas ejecuta, ni tiene contratos. Son empresas que son empresas tenedoras de empresas operativas. Esto es importante porque queríamos asegurar que las empresas ejecutivas están ocupadas en ejecutar, en sus proyectos, en su dinámica y en su negocio.

¿Se diluyen los accionistas actuales con el concurso mercantil?

Es un tema complejo porque en esencia, Empresas ICA está dando prácticamente la totalidad de sus activos en pago y se los da en una tenencia accionaria en una subtenedora suya que es una empresa privada. Una vez que surta efectos el concurso, Empresas ICA va a dar la totalidad de sus activos en pago.

¿A qué tiene derecho Fintech?

Fintech es acreedor de la empresa en los bonos. Ellos participan en el proceso de concurso. El crédito de Fintech lo que le da es el derecho a convertir en acciones ya sea de la tenedora o de algunos otros niveles de la concesionaria. Eso es un derecho que tienen. Todavía tenemos un par de años para que ejerzan su derecho.

¿Cómo se ve el futuro de ICA?

El modelo de negocios de las constructoras se rompió. ICA tuvo problemas, la segunda constructora inglesa tiene problemas, al igual que muchas empresas españolas. En muchos países y en muchos contextos hay empresas gigantescas de construcción que entran en problemas financieros porque los balances no dan, sobre todo cuando se tiene un negocio con márgenes tan pequeños y con tantos riesgos.

Esta reestructura operativa va encaminada también a tratar de cambiar el modelo de negocio a algo que haga sentido, que sea rentable. Nosotros hacemos proyectos muy complejos y tenemos que tener la disciplina de gestionarlos bien, pero de ganar dinero. Ya no volveremos a ir a una licitación a ver si ganamos dinero, porque se descompone algo y no se tiene margen de maniobra.

¿Cuál es el nuevo papel de ICA en la industria de la construcción?

Hemos estado en una etapa de más bajo perfil, pero tenemos que ver cómo nos vamos a ir acomodando. Yo creo que ICA es y seguirá siendo una de las grandes empresas del sector. Como objetivo a muchos de los proyectos que entramos ya no nos gusta entrar solos, nos gusta entrar con socios porque creemos que este es un negocio con tanto riesgo, que diversificarlo en sociedad lo hace mejor.

¿Cuáles son los riesgos y oportunidades en lo inmediato?

El mayor riesgo es que se extienda de más el concurso. Eso sería contraproducente, porque nos mantendría en esta dinámica de estar resolviendo y distraídos en eso. En cuanto a oportunidades, yo creo que todavía hay proyectos muy interesantes donde podemos jugar un rol y donde ICA puede agregar valor.

¿Cómo define a ICA?

Yo me sigo refiriendo a ICA y me seguiré refiriendo como la empresa emblemática de construcción. Seguimos siendo una marca muy potente. Quizás ya no somos la escuela de ingeniería, porque ya hay otros, pero yo creo que sí seguimos siendo un punto de partida de ingeniería. Seguimos teniendo una capacidad de seguir resolviendo problemas de ingeniería real. También, somos una gran operadora de infraestructura.

ICA dice que saldrá del concurso mercantil en el 2018

Al presentar su plan de reestructura financiera que terminará en el 2021, la constructora mexicana ICA estimó que concluiría el proceso de concurso mercantil en el primer trimestre del próximo año, hecho que le llevará prácticamente seis meses.

En un aviso al mercado, reconoció que optó tomar este camino por la difícil situación de liquidez por la que atraviesa Grupo ICA y por la magnitud de su deuda .

La constructora indicó en el documento que bajo el concurso mercantil estaría negociando una deuda por 66,100.7 millones de pesos. En adelante, la compañía sólo participará en proyectos en los que pueda asegurar rendimientos ajustados al riesgo , indicó la constructora.

El viernes por la noche, ICA informó que las empresas del grupo que iniciaron un proceso de concurso mercantil preacordado con sus acreedores son: EMICA, ICA Tenedora (Icaten), Constructoras ICA, Controladora de Operaciones de Infraestructura y Controladora de Empresas de Vivienda. Todas fungen como avales de bonos y créditos contratados.

En el plan de reestructura financiera, la cual inició el 1 de julio del 2016 y se extenderá por cinco años y seis meses, buscará conservar las operaciones del Grupo y generar las condiciones que para recuperar su viabilidad financiera y operativa.

En una presentación, la constructora explicó que para liquidar los créditos distintos Icaten llevará a cabo una nueva emisión de acciones para aumentar su capital y para el pago de acciones a los titulares de sus créditos comunes, según dicta el convenio concursal.

Asimismo, los bonos emitidos, los créditos quirografarios, las deudas con garantía real y con proveedores no indispensables, asumirán una quita de 90.90% del monto reconocido a través de la sentencia. (Con información de Judith Santiago)

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