Hasta ahora las empresas distribuidoras y comercializadoras de gas LP del país no habían trasladado al consumidor final las reducciones de precio del mercado internacional, con lo que estaban ganando utilidades de hasta tres veces sus costos, de modo que fue necesaria la intervención de la Secretaría de Hacienda para que decretara una reducción de 10% en el precio final de la molécula, dijo Pedro Joaquín Coldwell, titular de la Secretaría de Energía (Sener).

La libre importación del gas LP permitió reducciones muy importantes en los costos , dijo en la inauguración del Simposium Internacional de la Energía 2016, el gobierno federal detectó que esa diferencia no se estaba transfiriendo a los consumidores . Este miércoles entró en vigor una reducción de 1.28 pesos al precio máximo al público por kilogramo de gas LP, que quedó así en 11.55 pesos.

Según él, había utilidades casi tres veces superiores al costo en que incurrían los principales importadores que se concentran en grandes grupos que ahora operan la infraestructura para importaciones que hasta el año pasado arrendaban a Petróleos Mexicanos (Pemex): Zeta, Nieto, Tomsa y Soni y Global Gas, y sólo uno de estos grupos había bajado sus precios al consumidor.

Éstos son ahorros muy significativos: en un tanque de 45 kilos, el ahorro es de 57.70 pesos; en uno de 20 kilos, de 25 pesos , aseguró, estamos a favor de que la industria de gas LP tenga utilidades, se le ha apoyado mucho en este sexenio, pero si eran ganancias muy altas, no estaban compitiendo entre sí, salvo un caso que bajó un peso el kilo .

Compran barato fuera

Lo anterior fue posible porque a partir de enero se abrió la libre importación de gas LP en el país y sólo en tres meses estos grupos con posibilidades de comprar en el exterior le restaron 30% al mercado de distribución del combustible a Pemex, ya que también son expendedores directos al público.

Estas empresas accedieron entonces a comprar el gas a un precio spot que en lo que va del año ha oscilado entre 2.96 y 4 pesos por kilogramo en el mercado estadounidense Mont Belvieu, y para establecer el precio al usuario final agregan costos de transporte, almacenamiento y 15% de IVA; pero dado que sólo componen 30% del mercado, que son unos 82,500 barriles diarios, el resto de los distribuidores del país todavía le compra a Pemex a un precio de venta de primera mano que publica la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y que en promedio fue 2.6 veces superior al precio spot en lo que va del año.

Como Pemex todavía distribuye 70% del gas que se consume en el país a gaseras que no pueden importar, la Secretaría de Economía mantiene la publicación mensual de los precios máximos al consumidor, que en promedio han sido cuatro veces más altos que el precio spot de la molécula, pero bien pudieron mantener los importadores como una referencia para no reducir sus precios, a pesar de que estaban obteniendo las ganancias que asegura el secretario de Energía.

Cruce de acusaciones

Doble régimen de precios afecta competencia

El mercado de gas LP en el país estuvo durante décadas abierto sólo en la comercialización al usuario final, mientras que el monopolio de la producción, importación y distribución de primera mano estuvo en manos de Petróleos Mexicanos (Pemex) hasta la reforma del 2014, con plazos transitorios para la apertura total que han provocado dobles regímenes de precios y controversias ante la actuación de la estatal.

Por una parte, los principales grupos de distribución del país, agrupados en la Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG) que arrendaban terminales de almacenamiento terrestres y marítimas, así como el principal ducto para importación, recibieron la apertura de las importaciones a principios del año y comenzaron a competirle directamente a la estatal.

Ante las condiciones de distribución que comenzaron a ofrecer estos grupos, y por presiones del resto de los distribuidores sin capacidades de importar, Pemex reaccionó y publicó una circular en abril en la cual ofrecía descuentos generalizados en los precios de venta de primera mano, luego de que gracias a los bajos precios del mercado spot, que también componen la fórmula de la estatal, tenía mejores condiciones para bajar finalmente los precios y no mantenerse en la tarifa máxima que determina la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Lo anterior provocó que se acusara a la estatal de dar tratos preferentes a algunas empresas o incurrir en la práctica de dumping, señalamiento que desecharon el gobierno federal y la propia empresa.

Dichos descuentos han ascendido hasta 25% del precio, según la Asociación de Gas LP del Interior (Adigas), pero al igual que los ahorros que la Secretaría de Energía atribuye a los importadores, no se han reflejado en mejores precios a los consumidores.

Por ello, la Secretaría de Hacienda decretó un descuento de 10% al precio al consumidor para lo que resta del año, ya que las definiciones de precio máximo no han sido tomadas como tales, sino basadas en la costumbre anterior de adoptarlo como precio fijo, sin que los distribuidores compitan entre sí.

Mercado de gas lP

Cofece pone lupa en dinámicas de precios

En el mercado del gas licuado de petróleo (LP), la Comisión Reguladora de Energía (CRE) sólo se encarga de fijar precios máximos y diseñar las reglas para que haya competencia, pero corresponde a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) la vigilancia, detección de prácticas anticompetitivas e incluso de sanciones si detecta colusión o acciones de algún o algunos jugadores para fijar los precios de comercialización.

Al respecto, el regulador antimonopolios lleva a cabo un análisis de las recientes dinámicas de precios que no han bajado a pesar de que cuentan con posibilidades, como estableció el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell. Las conclusiones de la Cofece serán publicadas en los próximos días, mientras el regulador no contó con pronunciamiento alguno sobre el tema.

En tanto, la CRE vigila el comportamiento de los mercados para elaborar sus regulaciones.

kgarcia@eleconomista.com.mx