Grupo Ferrero puso en marcha durante el 2013 su plan A Business Code Dialogue Engagement (ABCDE) para reforzar las relaciones con sus proveedores de materias primas, esto con el objetivo de fomentar prácticas agrícolas sostenibles. Para el 2020, se comprometen a respetar y hacer respetar a sus proveedores de avellana las condiciones laborales vigentes, a erradicar el trabajo infantil e implementar un plan de trabajo seguro para los agricultores de esta materia prima y a que 100% de sus cadenas de proveedores tanto de cacao como de azúcar estén certificadas como sostenibles.

COMPROMISO VERDE

Algunos objetivos para minimizar el impacto ambiental al 2020, respecto del 2009, son reducir 5% el consumo energético por unidad de producción, bajar el consumo hídrico 20% por unidad de producción, reducir 30% las emisiones de gas de efecto invernadero y aumentar 10% el uso en los embalajes de material derivado de recursos renovables.

La empresa presentó en México su cuarto informe de Responsabilidad Social Corporativa, Compartir Valores para Crear Valor , el cual fue elaborado con base en los parámetros de la organización Global Reporting Initiative (GRI), obteniendo un nivel A+ .

La responsabilidad social del grupo, dijo Paolo Cornelo, CEO de Ferrero en México, se encuentra arraigada profundamente en el modelo de negocio.

La RSC del grupo alinea esfuerzos como Fundación Ferrero, Empresas Sociales Ferrero y Kinder+ Sport.

Fundación Ferrero, detalló, está al cuidado de los trabajadores jubilados bajo el enfoque sanitario y social, además de promover varias actividades culturales y artísticas.

En tanto, las empresas sociales Ferrero que existen en India, Sudáfrica y Camerún crean puestos de trabajo en las áreas menos favorecidas del planeta y, por otro lado, realizan iniciativas para la educación y la salud de los niños.

El programa educativo Kinder+Sport esta orientado a fomentar la actividad física de niños y adolescentes con el fin de prevenir y combatir el sedentarismo.

perla.pineda@eleconomista.mx