Un aproximado de 1,400 millones de teléfonos será enviados de las fábricas hacia todos los mercados del mundo durante el año 2021 y esa cuota significará un repunte del 12% en los desplazamientos y colocación en los anaqueles de los distintos operadores, y la cifra contrastará además con la caída del 7.0% que observaron los fabricantes en sus envíos en el 2020 por repercusión de la pandemia.

Más interesante aún, un 43% de todos los teléfonos que salgan de las fábricas para los usuarios tendrán habilitada la tecnología 5G y la cifra se incrementará a 52% en el año 2022, superando entonces esa tecnología a todas las demás que hasta entonces se hayan desplazado por todos los mercados.

Esto será posible, dijo la firma de investigación Canalys en un informe, porque los fabricantes harán el esfuerzo de colocar más valor agregado a sus teléfonos con 5G, aunque ello signifique apretar ganancias, pues el año de la post-pandemia lo mejor será recuperar parte de lo perdido en 2020 y allanar la fidelidad del consumidor para futuros teléfonos 5G que vengan posteriormente.

"Es increíble la resistencia que tiene la industria de los teléfonos inteligentes (…) En algunas partes del mundo, las personas no han podido gastar dinero en vacaciones y días libres en los últimos meses, pero muchos sí han gastado ingresos disponibles en un nuevo teléfono inteligente”, dijo Ben Stanton, gerente de investigación de Canalys.

Hay un fuerte impulso detrás de los teléfonos 5G, que representaron el 37% de los envíos globales en el primer trimestre y se espera que representen el 43% para todo el año, unos 610 millones de unidades. Esto será impulsado por una intensa competencia de precios entre los proveedores, pues muchos sacrificarán otras características, como la pantalla o la alimentación, para acomodar 5G en el dispositivo más barato posible. Para fin de año, el 32% de todos los dispositivos 5G enviados habrán costado menos de 300 dólares. Es la hora de una adopción masiva”. 

Canalys cree que a medida que avance la vacunación contra la Covid-19 en el mundo y el consiguiente regreso a las actividades fuera del hogar, los consumidores pensarán en mudar de teléfonos, a pesar de los impactos que hoy sufren las tecnológicas por hallar insumos esenciales para la fabricación de chips.

"La industria está luchando por los semiconductores y todas las marcas sentirán el apuro", dijo Stanton. 

En los últimos meses, los fabricantes redirigieron parte de los envíos a otras regiones debido al brote de Covid-19 en India, pero esto no es sostenible ya que el mundo vuelve a la normalidad. 

Los proveedores se centrarán primero en la priorización regional, centrando el flujo de unidades en lucrativos mercados desarrollados como China, Estados Unidos y en Europa occidental, a expensas de América Latina y África, citó Canalys en su informe. 

"El otro ángulo de esto es el precio (…) A medida que los componentes clave, como los conjuntos de chips y la memoria, aumentan de precio, los proveedores de teléfonos inteligentes deben decidir si absorben ese costo o se lo pasan a los consumidores", dijo la vicepresidenta de movilidad de Canalys, Nicole Peng.

“Los canales tuvieron que transformarse o morir durante la pandemia, y esta innovación forzó (…) Los países desarrollados han experimentado un aumento repentino en línea, lo que ha obligado a los minoristas a reevaluar su presencia fuera de línea. Como resultado, muchas tiendas cerrarán este año y para aquellas que permanezcan abiertas, su propósito será reinventado para la atención al cliente”, agregó Ben Stanton.

Si las previsiones de Canalys se cumplen, la región de Asia-Pacífico comprará 381 millones de teléfonos en 2021 y 426 millones en 2022; Europa Occidental y Oriente Medio irán por 355 millones este año y 370 millones de equipos en 2022. China comprará 394 millones de celulares en 2021 y 400 millones el próximo año. América del Norte comprará 159 millones este año y hará otro recambio de 157 millones en 2022. América Latina mandará por 126 millones de teléfonos en 2021 y 133 millones más en 2022.