Empresas de México enviaron flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) de 1,537 millones de dólares a Estados Unidos en 2020, de acuerdo con datos del Departamento de Comercio.

El monto se alcanzó luego de que en 2018 México registró un saldo negativo neto de 117 millones de dólares y una emisión de 256 millones de dólares en 2019 en ese mismo indicador.

Cuando un inversionista extranjero posee al menos 10% de una empresa estadounidense, eso es IED entrante, lo que representa un control extranjero o una influencia significativa sobre la empresa estadounidense.

Los datos sobre inversión directa incluyen transacciones entre afiliados y sus propietarios, los ingresos que obtienen los inversores de sus inversiones directas y el valor acumulado, o posición, de la inversión directa entrante y saliente.

En particular, México logró su mayor flujo de IED a Estados Unidos en 2000, cuando ascendió a 5,062 millones de dólares.

Entre las empresas que invirtieron en Estados Unidos en 2020 está Bio Pappel, el mayor fabricante de papel y productos de papel en México y con operaciones en Estados Unidos de América y Colombia.

Bio Pappel es líder nacional en la fabricación de papel (para empaque, papel periódico y papel bond) y productos de papel (cajas de cartón corrugado, sacos, papel cortado y cuadernos).

La empresa puso en marcha en 2020 una nueva fábrica de papel sustentable en el estado de Washington y anunció que en noviembre de ese mismo año iniciaría la construcción de una nueva planta de empaques y envases de papel en Dallas, Texas.

Como otro ejemplo, en diciembre pasado, Fomento Económico Mexicano (FEMSA) anunció la adquisición de dos empresas independientes dedicadas a la distribución especializada en los Estados Unidos: Southeastern Paper Group, basada en Spartanburg, Carolina del Sur, y SWPlus, basada en Wichita, Kansas.

A septiembre de 2020, los ingresos combinados de los últimos 12 meses de las empresas adquiridas fueron de aproximadamente 380 millones de dólares.

Desde hace años, la empresa mexicana FEMSA viene poniendo en práctica una estrategia activa de diversificación, que aplicó primero en México y luego en el exterior.

En una primera etapa adquirió diversas embotelladoras de Coca-Cola, y luego ingresó a otros segmentos vinculados sobre todo al comercio minorista (tiendas de conveniencia, estaciones de servicio, farmacias y otros).

En general, destacó un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la estrategia de FEMSA ha consistido en hacer inversiones iniciales relativamente modestas, para luego evaluar los resultados de su apuesta estratégica y comenzar a crecer con más fuerza.

Las llegadas de IED a Estados Unidos en el año pasado fueron de 156,321 millones de dólares, su menor monto desde 2010.

En tanto, las emisiones de IED por parte de empresas mexicanas a nivel mundial totalizaron 5,288 millones de dólares en 2020, lo que representó una caída de 15.6% en comparación con el año anterior, según estadísticas del Banco de México.

Este último resultado muestra una tendencia a la baja en los últimos dos años, desde los 12,278 millones de dólares en 2018.

Casi al terminar 2019, en Brasil, América Móvil adquirió las operaciones de Nextel Telecomunicações por 905 millones de dólares, y con ello incrementó su participación de mercado hasta llegar a casi 26%, esto es 6 puntos por debajo de Telefónica.

Con esta adquisición, América Móvil fortaleció su presencia en el mercado de pospago en las grandes ciudades brasileñas (São Paulo y Rio de Janeiro) y se convirtió en el mayor operador móvil de América Latina.

No obstante, estos movimientos y la incertidumbre económica presionan la capacidad de inversión de América Móvil en las próximas subastas de espectro para la aplicación de tecnologías 5G.

roberto.morales@eleconomista.mx