Incluso para los estándares de la histórica crisis política de Brasil, el miércoles fue un día dramático. Comenzó con la detención de Wesley Batista, presidente ejecutivo de JBS, el mayor productor mundial de carne. Luego, un exgobernador de Río de Janeiro fue sacado del aire por la policía durante su programa de radio matutino. A continuación, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva se presentó ante un juez, por segunda vez, para enfrentar cargos de corrupción.

Eso sin mencionar un fallo de la Corte Suprema que puso en duda si el procurador general de la nación, Rodrigo Janot, estaba en condiciones de investigar al presidente Michel Temer.

El supermiércoles , como ha sido apodado por los medios de comunicación locales, marca uno de los días más agotadores hasta la fecha en la larga saga anticorrupción de Brasil. Después de tres años de la Operación Lava Jato, la investigación sobre el pago de sobornos centrada en la petrolera estatal, Petrobras, el país todavía está recuperándose del proceso, que causó la salida de la presidenta Dilma Rousseff, la condena de Lula da Silva y amenaza con poner fin a la agenda de reforma de Temer.

La tendencia del supermiércoles se extendió al jueves, pues Rodrigo Janot presentó nuevos cargos de corrupción contra el mandatario. El fiscal general ha vuelto a denunciar a Temer por corrupción, en este caso por obstrucción a la justicia y por participar en una organización criminal que, según el letrado, llegó a recaudar 158 millones de dólares en sobornos para el Partido del Movimiento Democrático (PMDB).

La acusación se basa en una investigación de la Policía Federal que concluyó que era Temer quien lideraba un esquema de captación de sobornos, en el cual participaban también varios compañeros de su partido. Según la denuncia, el grupo de corruptos liderados por Temer era conocido como la Cuadrilla del PMDB.

Arresto al aire

En Río, el dramático arresto del exgobernador Anthony Garotinho en medio de su programa de radio matutino ejemplificó la forma en la que los políticos brasileños han perdido la deferencia de la que alguna vez disfrutaron.

Los agentes de policía entraron a los estudios de Radio Tupi mientras el programa estaba vivo. En el audio del incidente publicado por los medios de comunicación locales, un presentador de respaldo los suple, diciendo a los oyentes que el exgobernador había perdido de repente su voz.

Reaccionan mercados

El principal índice de la Bolsa brasileña terminó el jueves con una ligera caída, tras marcar cierres récord en las últimas tres sesiones, presionado por Vale y con inversores evitando grandes movimientos a la espera de novedades en el frente político.

El índice referencial Bovespa de la Bolsa de São Paulo cerró con una baja de 0.18%, a 74,656 puntos. El volumen negociado alcanzó los 9,270 millones de reales. El mercado se ha frenado y está esperando nuevos hechos positivos para volver a comprar , dijo el estratega bursátil de Guide Investimentos Luis Gustavo Pereira. (Con información de Diario Financiero)