Con el propósito de fomentar la inclusión y la cultura del respeto a la diversidad sexual en el ámbito laboral y social, este sábado 23 de junio más de 2,000 empleados, amigos y familiares de más de 57 empresas mexicanas e internacionales que conforman la red Pride Connection México participarán por cuarto año consecutivo en la Marcha del Orgullo LGBT+ de la Ciudad de México, donde celebrarán los avances obtenidos en el fortalecimiento de mejores prácticas de inclusión laboral para este sector de la sociedad, según lo anunciaron presidentes y directores de las empresas que conforman la red.

Pride Connection México es una red de empresas que busca incentivar espacios de trabajo inclusivos y generar lazos para la atracción de talento LGBT+ en las distintas organizaciones que la componen.

Empresas como IBM, Pfizer, Master Card, Pemex, Scotiabank, Unilever, Grupo Modelo, American Express, Citibanamex, Cinépolis, Zurich, Mundo Joven, entre otras han creado esta red que busca ser una plataforma donde las empresas, emprendedores, universitarios, organizaciones de la sociedad civil, actores internacionales y la sociedad en general, fortalezcan sus lazos, fomentar la creación de oportunidades de empleo, negocios y networking e impulsar buenas prácticas en favor de la inclusión y la no discriminación.

Isabel Romo, líder de diversidad e inclusión en IBM; Pablo Lozada, coordinador de Asuntos Corporativos en Pfizer; y Pablo García Santibáñez, ejecutivo de ventas de Master Card y líder de Pride Connection para México y Centroamérica, detallaron aEl Economista que este año se unirán a la celebración del 40 aniversario de la marcha por la diversidad que llevará por lema “40 años viviendo en libertad ¡No renunciaremos!”.

Pride Connection México realiza diversas actividades durante el año encaminadas a compartir buenas prácticas, a ir permeando en las organizaciones ambientes de inclusión, respeto, desarrollo profesional, como un Summit anual que ha crecido exponencialmente desde su arranque, sumando a más empresas mexicanas.

Un gesto bien recibido por la comunidad LGBT+ fue que el primer día junio, el banco canadiense Scotiabank, una de las empresas fundadoras de Pride Connection, izó la bandera arcoíris en la explanada de su torre corporativa en la Ciudad de México y en otras sedes clave en el país, como símbolo de arranque del mes del orgullo LGBT+.

En ese acto, el director general adjunto de Recursos Humanos de Scotiabank en México, Miguel Lozano,  señaló: "en Scotiabank estamos convencidos de que un equipo diverso y con igualdad de voces es fundamental para alcanzar el éxito”, refrendó el compromiso del banco sus empleados y clientes de la comunidad LGBT+, así como sus aliados, para fomentar espacios “donde se sientan seguros, valorados y respetados”.

“Es necesario fomentar y fortalecer las políticas corporativas al interior de las empresas, algunas ya estamos muy avanzadas, y ahora buscamos no solo incluir a la comunidad LGBT+ sino a los aliados que no forman parte de la comunidad; todavía existen muchas empresas en las que te discriminan y no te dan oportunidades cuando saben que eres de la comunidad LGBT+, incluso en las familias y en las religiones todavía hay condena y discriminación”, explica García Santibáñez.

“El trabajo de Pride Connection es compartir y adoptar mejores prácticas para que nuestras empresas sean un espacio incluyente y seguro para la comunidad LGBT+; las empresas están en diferentes momentos del proceso, y justamente lo que hacemos es facilitar este diálogo y promover esta cultura de respeto e inclusión”, detalla Pablo Lozada.

Las mejores prácticas de estas corporaciones pueden variar de una a otra pero en general hay un estándar internacional y son certificadas por organizaciones como Human Rights Campaign, algunas tienen que ver con el lenguaje incluyente, con la facilitación de espacios, como baños mixtos, otras se refieren a los beneficios que otorgan las empresas”, refieren Lozada y García Santibáñez.

“El hecho de marchar juntos es mandar una señal a toda la comunidad LGBT+ de que hay empresas que valoran el talento más allá de la preferencia sexual”, concluye Pablo Lozada.

francisco.deanda@eleconomista.mx