Los equipos electrónicos y eléctricos lideran la recuperación de los nuevos proyectos de atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) anunciados en el mundo en el periodo de enero a agosto de 2021, informó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Como media trimestral en 2021, la producción de equipos electrónicos y eléctricos atrajo 17,000 millones de dólares de IED, un alza de 44% interanual y un nivel superior a los 13,000 millones de dólares que promedió en todo 2019, previo a la pandemia.

Sólo dos industrias en el mundo captaron más de estos flujos de inversión, pero en ambos casos tuvieron caídas interanuales.

Se trata del sector de las comunicaciones y la información, con una baja interanual de 10%, a 19,000 millones de dólares, y la industria del suministro de gas y electricidad, con un descenso de 28%, a 18,000 millones de dólares. Las nuevas inversiones comprenden aquellas en activo fijo y capital de trabajo para la realización habitual de actos de comercio; la aportación al capital social de sociedades por parte de los inversionistas extranjeros; la transmisión de acciones por parte de inversionistas nacionales a inversionistas directos, y el monto inicial de la contraprestación en los fideicomisos que otorguen derechos sobre la IED.

En general, los flujos mundiales de IED en los dos primeros trimestres de 2021 se recuperaron más de 70% de la pérdida inducida por la pandemia de Covid-19 en 2020 y con ello llegaron a 852,000 millones de dólares.

Otros sectores relevantes en la atracción de nuevas inversiones son: construcción (12,000 millones de dólares en promedio trimestral), automotriz (8,000 millones), almacenamiento y transporte (6,000 millones), química (6,000 millones), comercio (5,000 millones), alimentos, bebidas y tabaco (5,000 millones) y farmacéutica (5,000 millones).

Según la UNCTAD, las perspectivas de la IED mundial para todo 2021 han mejorado con respecto a las proyecciones anteriores. La tendencia subyacente, neta de flujos de conducto, transacciones únicas y flujos financieros dentro de la empresa, será más moderada que las tasas de crecimiento de rebote de la primera mitad de 2021.

Sin embargo, es probable que el impulso actual y el crecimiento de la financiación de proyectos internacionales hagan que los flujos de IED vuelvan a superar los niveles anteriores a la pandemia.

La duración de la crisis sanitaria y el ritmo de las vacunaciones, especialmente en los países en desarrollo, así como la velocidad de implementación del estímulo a la inversión en infraestructura, siguen siendo importantes factores de incertidumbre.

Otros factores de riesgo importantes, incluidos los cuellos de botella en la cadena de suministro y la mano de obra, los precios de la energía y las presiones inflacionarias, también afectarán los resultados del año final.

“La rápida recuperación de la IED y las perspectivas optimistas enmascaran la creciente divergencia en los flujos de IED entre las economías desarrolladas y en desarrollo, así como el retraso en una recuperación amplia de la inversión nueva en capacidad productiva. Además, las incertidumbres siguen siendo abundantes”, dijo James Zhan, director de inversiones y empresas de la UNCTAD.

El valor combinado de las inversiones nuevas y los acuerdos de financiación de proyectos anunciados aumentó en 60%, pero principalmente debido a una pequeña cantidad de acuerdos muy importantes en el sector de la energía.

roberto.morales@eleconomista.mx