Uno de los retos más grandes de Pedro Parente como Nuevo presidente de Petrobras, quien asumió el cargo este miércoles, será darle ritmo y consistencia al plan de desinversiones mientras supervisa la situación financiera de la petrolera estatal brasileña y asegurar su independencia del Gobierno. La invitación de mantener a Ivan Monteiro como su CFO muestra un reconocimiento de sus esfuerzos para resolver la situación de la deuda de Petrobras, que el presidente saliente Aldemir Bendine se refiere en conversaciones privadas como monstruosa .

Petrobras es la petrolera más endeudada del mundo y recaudó 53,000 millones de reales el año pasado en ventas de bonos. El analista de Bank of America Merrill Lynch, Frank McGann, cree que el tema más apremiante que Parente debe de resolver es la reducción de la deuda para restaurar la solvencia financiera. Además, creemos que la compañía debe de mostrar progreso en concretar la venta de activos para mantener su liquidez y lidiar con las dificultades relacionadas a las investigaciones en curso , escribió el analista.

McGann mencionó la investigación conocida como Lava Jato, que reveló un esquema de corrupción y sobornos dentro de la estatal brasileña y las consecuencias que tuvo frente a la Comisión de valores de Estados Unidos, el Departamento de Justicia y las demandas en curso que mantiene en el país. El analista agregó que esperaba que el nuevo presidente de la compañía actuará rápidamente y de forma proactiva para hallar una solución a los retos mencionados.

NOTICIA: Ya no habrá más interferencia política en Petrobras: Parente

Hasta el momento, la única transacción dirigida a la extensión de los vencimientos de deuda fue completada el mes pasado por Monteiro, y contó con la participación de 629 inversores. Antes de haber concretado esta transacción, teniendo en cuenta los intereses y el pago principal, Petrobras tuvo que desembolsar 53,800 millones de reales en el 2016. A partir del próximo año, los pagos pendientes aumentarán progresivamente, a 64,500 millones de reales en el 2017, 80 mil millones de reales en el 2018, y de 99,900 millones de reales en el 2019.

Comparar la deuda de la compañía con sus predicciones de producción de crudo levanta preocupación. En dólares, la deuda neta total llegó a 103,800 millones de dólares, el 31 de marzo pasado. El mes pasado, la petrolera recaudó 6,750 millones de dólares en bonos a cinco y 10 años. Una parte de los ingresos se usará para cambiar deuda a corto plazo, por bonos de deuda a largo plazo. Sin embargo, la percepción es que para balancear la estructura de capital de la compañía, se requiere menos deuda y más capital. Si la petrolera estatal brasileña necesitará una capitalización, solo el tiempo lo dirá.

Hasta ahora, los plantes con la junta de consejo se desconocen. También heredará un gran problema que es la deuda de la energética estatal, Eletrobras, cuya deuda a Petrobras ha incrementado significativamente en los últimos años. Además de no pagar por el combustible usado para generar energía al norte del país, la subsidiaria de Petrobras en el estado de Amazonas está recurriendo a las acciones de cesación con el fin de eludir la decisión de Petrobras para exigir pagos por adelantado. Será una "reactivación" de la época en la que Parente tuvo que negociar reglas de racionamiento de con todos los agentes durante la reorganización del sector en el 2001.

NOTICIA: Petrobras pagará 6,060 mdd por recompra de bonos externos

Parente también tendrá que resolver la política de precios de Petrobras, que actualmente vende combustible en Brasil a un precio más alto que en el extranjero. Es un intento por dar un respiro a la compañía después de la hemorragia provocada por la política de fijación de precios subsidiados a los combustibles adoptada después del 2010, en el primer periodo del gobierno de Dilma Roussef, y los debates del Consejo sobre el tema no fueron pacíficos. Parente tiene una buena relación con el presidente de Petrobras, Luiz Nelson Carvalho, y esto podría ser una indicación de que sus conversaciones con la junta no tendrán los conflictos vistos entre Bendine y Murilo Ferreira, el predecesor de Carvalho en el puesto.

También hay que notar que la petrolera estatal brasileña está bajo varias investigaciones sobre la participación de sus empleados en el esquema de corrupción que fue revelado por la investigación Lava Jato. Lo más destacado es una audiencia programada para septiembre en Nueva York, donde Petrobras enfrenta una demanda por 1,000 millones de dólares de inversores que afirman haber sido perjudicados. La compañía también debe renegociar los contratos con proveedores de equipos y servicios, y la más complicada es con el administrador de plataformas petroleras y proveedor, Sete Brasil, que está bajo una reorganización judicial y cuyos accionistas EIG y Luce han recurrido a acciones legales.

Otro tema es el tratamiento que la petrolera ha dado a sus ejecutivos que tuvieron participación directa o indirecta en el caso de corrupción y que ahora están bajo investigación. Las indagatorias externas e internas se están llevando a cabo de forma secreta y no hay reportes sobre condenas.

NOTICIA: Marcelo Odebrecht colaborará en investigación de Petrobras

Por último, pero no menos importante, Parente podría enfrentarse a una mayor oposición por parte de los sindicatos petroleros controlados por la Federación Unica de Petroleros (FUP), que ha tratado de convencer a la junta de no aprobar al nuevo CEO, que terminó siendo aprobado por unanimidad. Parente asumió el cargo el miércoles en Brasilia, y este jueves a las 10 a.m. tiene previsto asistir a la ceremonia de cambio de mando en la sede de Petrobras en Río de Janeiro.

(Traducción: Antonio Becerril)

abr