La elaboración de gasolinas de Petróleos Mexicanos (Pemex) a lo largo del 2020 fue la más baja que se ha registrado desde que la petrolera cuenta con la actual infraestructura de refinación (1993), llegando a un volumen de 185,600 barriles diarios, 9% inferior al del año anterior. A pesar de esto, la participación de esta elaboración en las ventas internas de la empresa aumentó cuatro puntos porcentuales en relación con el año anterior, situándose en 32%, mientras que el resto fueron importaciones ejecutadas por la empresa para suplir su demanda.

Según cifras de la petrolera estatal, este volumen de participación en las ventas internas se había observado por última vez en el 2017, luego de que en los dos años siguientes estuvo por debajo del 28 por ciento. Cabe recordar que hace 10 años superaba el 53%, dejando el resto en importaciones, y hace 20 años Pemex producía 74% de la gasolina que se consumía en el país.

La producción de diésel en las seis refinerías de la empresa llegó a un volumen de 113,600 barriles por día, que igualmente es el más bajo desde que se configuró la capacidad actual de refinación de la empresa. Este volumen fue 13% inferior al del 2019 y en un año aumentó de 44% a 52% en la participación en las ventas internas de diésel de Pemex.

En las Estadísticas Petroleras recientemente publicadas de la empresa destaca que la elaboración promedio de combustóleo en el año aumentó a 176,000 barriles por día, con un incremento de 17% en relación con el año anterior, en que había caído 19 por ciento en comparación con el 2018. Tal como previnieron distintos analistas, la rehabilitación que se lleva a cabo en el sistema nacional de refinación tiene como consecuencia un mayor uso de la capacidad instalada para producir más combustibles ligeros, por una parte, pero como externalidad deja residuales como el combustóleo que además cada vez encuentra más obstáculos para su comercialización en el mundo (por ejemplo, la industria naviera lo ha prohibido como medida ambiental) por lo que si se saturan los inventarios de Pemex es necesario colocar este residual donde sea posible, y durante décadas fue en la generación de electricidad de las plantas termoeléctricas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El aumento en la participación de la elaboración en las ventas internas de la empresa (sin considerar las ventas de privados, que no se consideran en los indicadores de Pemex) se debió a que derivado de la pandemia por el Covid-19 y la baja demanda, las ventas internas de gasolinas llegaron a niveles de 2002, ubicándose en 571,200 barriles por día en el promedio del 2020.

Estas ventas dentro del país de Pemex han caído de forma constante en los últimos cuatro años, en que los mexicanos han reducido sus consumos tanto de gasolina regular como Premium y han cambiado de marca para adquirir gasolina importada por terceros en los últimos tres años. Pero además, en comparación con las ventas internas de hace una década, se ha presentado una reducción de 29 por ciento.

A su vez, las ventas internas de diésel llegaron también a su nivel más bajo desde que existe la actual capacidad de refinación, y se situaron en 217,500 barriles diarios, 26% menos que en el año anterior. En estas ventas es donde más ha golpeado la competencia a Pemex, porque en la última década la reducción llegó ya a 41 por ciento.

Finalmente, incluso las importaciones de gasolina de Pemex tuvieron una importante caída, de 26% anual, situándose en 388,000 barriles diarios en el promedio del 2020. El nivel al que volvieron fue el de 2016 y en la comparación con el volumen de importación reportado hace una década, han aumentado dos por ciento.

Las importaciones de diésel bajaron todavía más, 36% interanual, situándose en 114,300 barriles diarios. Se importó 6% más diésel que el que reportaba Pemex hace una década.

karol.garcia@eleconomista.mx