Hace unos días, el presidente Andrés Manuel López Obrador puso en marcha el Programa de Precios de Garantía a Granos Básicos, que forma parte de su estrategia para rescatar al campo mexicano.

A través de éste y otros programas se prevé atender prioritariamente a los pequeños productores, lograr la autosuficiencia en cultivos básicos, terminar con las desigualdades en el sistema productivo nacional y recuperar la productividad.

El programa está orientado a estimular la producción y compra de maíz, frijol, arroz y trigo harinero, donde los apoyos otorgados representarán un beneficio económico para 2 millones de pequeños productores agrícolas del país, prácticamente la mitad de los campesinos que existen en México.

El programa arrancó ofreciendo a los productores de frijol un pago de 14,500 pesos por tonelada del grano, con un límite de hasta 20 hectáreas para pequeños productores, lo que beneficiará a 300,000 frijoleros de todos los estados productores.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el esquema de precios de garantía busca alcanzar la autosuficiencia alimentaria en cultivos de primera necesidad.

Asimismo, resalta que no es un programa asistencialista, ya que "la dignidad de nuestros campesinos no lo requiere, así que lo que se pretende es darle certidumbre a su esfuerzo, compensar justamente su trabajo y propiciar el bienestar que sus familias merecen".

En su blog, la dependencia informa que en México la producción de los granos básicos con precios de garantía es el maíz, con más de 27 millones de toneladas; frijol, con más de 1 millón 100,000 toneladas; trigo, con poco más de 3 millones de toneladas y arroz, con más de 265 millones de toneladas.