Los primeros indicios de contaminación de petróleo por el derrame de BP en las costas estadounidenses llegarían a México a fin de año, dijo el secretario del Medio Ambiente.

El secretario Juan Elvira dijo que México está intentando adquirir más equipo para contener derrames, tarea que resulta complicada cuando Estados Unidos está usando miles de metros de barreras de contención.

Se espera que el crudo comience a viajar hacia el sur con el cambio de las corrientes del Golfo en octubre, por lo que equipo de contención será desplegado por la Marina en un intento por proteger las playas del país.

"Nosotros creemos que va a hacer a partir del mes de diciembre, no antes de acuerdo a las simulaciones", dijo Elvira en una entrevista.

Además, el desastre de BP está haciendo que México considere la posibilidad de endurecer las reglas ambientales para sus propios planes de producción petrolera en aguas profundas, dijo Elvira.

Nuevas regulaciones podrían alentar aún más el proceso de emisión de contratos por incentivos con los que la petrolera estatal Pemex pretende atraer firmas privadas.

Expertos en el clima esperan para este año una inusualmente activa temporada de huracanes, lo que podría dispersar la mancha de crudo con consecuencias desastrosas para México.

Muchas tortugas y aves migran de norte a sur en las aguas del Golfo, entre las costas de México y Estados Unidos, y los animales que han tragado petróleo del derrame pueden tener una lenta muerte por el daño a sus órganos, dijo Elvira.

El daño a las tortugas podría golpear severamente los avances que México ha tenido con sus programas de conservación.

Si los científicos pueden demostrar que el derrame de BP causa daños cuantificables al ecosistema en México, el país podría demandar a la empresa.

"Estamos ubicando el instrumento jurídico más adecuado para enfrentar una demanda a BP por impacto a biodiversidad", dijo Elvira.

BP ya enfrenta una investigación criminal y demandas por la explosión del 20 de abril en su plataforma Deepwater Horizon, que costó la vida a 11 trabajadores y desató el peor derrame petrolero en la historia de Estados Unidos.

La empresa ha gastado más de 1,000 millones de dólares hasta el momento en sus intentos por contener y limpiar el derrame, que ya ha impactado las costas de Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida.

Una tercera parte de las aguas estadounidenses en el Golfo, o unos 200,000 kilómetros cuadrados, han sido cerrados a la pesca, y la cifra de aves y animales marinos muertos o lastimados va en aumento.

"El daño ya está hecho al medio ambiente", dijo el funcionario.

El peor derrame petrolero de la historia se registró precisamente en México en 1979, con la explosión del pozo Ixtoc de Pemex.

En esa ocasión el derrame duró 297 días, arrojando casi unos 3 millones de barriles de petróleo a las aguas del Golfo.

RDS