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Default en Venezuela, vía para financiar importaciones
Un cese de pagos liberaría recursos para financiar sus compras al exterior, principalmente de alimentos y medicinas, productos con una severa escasez, aunque los analistas opinan que las consecuencias a largo plazo serían “desastrosas”.

Foto: Reuters
Asfixiado por la debacle económica, el gobierno de Nicolás Maduro podría tomar oxígeno de cara a las elecciones presidenciales del 2018 si deja de pagar la abultada deuda externa venezolana, aunque a largo plazo las consecuencias serían desastrosas.
Con el desplome de los precios del petróleo, fuente de 96% de divisas del país, el gobierno recortó drásticamente las importaciones para evitar el cese de pagos, provocando una severa escasez de alimentos y medicinas.
“Un default liberaría recursos para financiar importaciones, dando a Maduro en el corto plazo el impulso político que espera para asegurar la reelección”, según Risa Grais-Targow, analista para Venezuela de Eurasia Group.
“Pagar implica seguir recortando importaciones. Eso tiene un costo político muy elevado para un gobierno con baja popularidad”, concordó en declaraciones a la AFP Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica.
“No pagar le permitiría tener más dinero para la campaña, importar bienes básicos y bajar el riesgo de protestas”, comentó a AFP el analista Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit.
Venezuela debe pagar mañana viernes 81 millones de dólares del bono de la petrolera PDVSA 2027, primer monto a cumplir desde que Maduro anunció que buscará refinanciar y reestructurar la deuda.
Fitch, Standard and Poor’s y Moody’s rebajaron la calificación de la deuda venezolana ante una posible cesación de pago en el corto plazo. Capital Economics opina que eso podría ocurrir este fin de semana; otros analistas creen que el gobierno cumplirá al menos hasta el lunes, para cuando citó a sus acreedores en Caracas.
En lo que resta del 2017, el país con las mayores reservas de crudo deberá cancelar entre 1,470 y 1,700 millones de dólares en intereses de bonos. Con reservas internacionales de sólo 9,700 millones de dólares, Venezuela encara obligaciones para el 2018 de 8,000 millones, la mayor parte en el segundo semestre. Juan Carlos Rodado, del banco Natixis, ve para entonces más probable el default.
EL FUTURO SE JUEGA EN MOSCÚ Y PEKÍN
En este contexto, el futuro de Venezuela, al borde de la cesación de pagos, depende en parte de sus dos principales acreedores: Rusia y, sobre todo, China, cuyo respaldo a renegociar su deuda es de momento una incógnita, señalan los economistas.
Por otro lado, el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, citado por la agencia Interfax, anunció que Rusia y Venezuela alcanzaron “un acuerdo para reestructurar” la deuda de Caracas con Moscú.
La reestructuración de la deuda supone renegociar los vencimientos, puede llegar incluso a disminuir los montos de pagos o también a una quita de deuda.
El 13 de noviembre se llevará a cabo en Caracas una reunión con los acreedores del país, invitados por el gobierno a renegociar la deuda exterior, estimada en 150,000 millones de dólares. De este monto, 28,100 millones de dólares los habría prestado China, y 9,100 millones Rusia, o el gigante semipúblico ruso Rosneft, según cálculos de especialistas en deudas soberanas. El gobierno venezolano se limitó durante mucho tiempo a saldar sus propios vencimientos como los de la compañía petrolera PDVSA, a pesar de una situación económica desastrosa. Pero debido a las sanciones impuestas por EU, que le cierran a Caracas el acceso al mercado financiero, el gobierno venezolano no podrá pagar los próximos vencimientos: 2,000 millones de dólares en noviembre, según el estudio Aristimuño Herrera & Asociados.
PDVSA TRANSFIERE FONDOS PARA PAGAR
PDVSA ha transferido la mayor parte del dinero para completar el pago a sus acreedores por el vencimiento de uno de sus títulos, dijeron tres fuentes familiarizadas con el proceso.
La petrolera habría enviado los recursos a través de diferentes operaciones bancarias, según explicaron los ejecutivos del sector financiero que operan en Nueva York, Miami y Caracas. Los operadores desconocían el momento en que los tenedores recibirían el abono del dinero en sus cuentas.
PDVSA no respondió de inmediato a Reuters sobre esta información, pero sus autoridades habían informado el viernes pasado sobre el inicio del trámite para cancelar 1,169 millones de dólares por el capital e intereses del bono 2017 que venció el jueves pasado. (Con información de Reuters)