Al 2020 la producción nacional de maíz espera alcanzar a proveer al menos 40% del consumo que requieren grandes compañías locales como Kellog’s y Bimbo, quienes llegan a requerir al menos 10,000 toneladas al año, demanda que satisfacen con importaciones, comentó Bram Govaerts, director adjunto del Programa Global de Agricultura de Conservación en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt).

En el marco de los 50 años del Cimmyt, directivos de Pioneer, Nestlé, Maseca y Kellog’s anunciaron una alianza con el Centro para investigar dónde se puede sembrar para fortalecer la proveeduría local.

De acuerdo con Juan Manuel Chaparro, presidente de Fomento Industrial de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), 47% del maíz que se consume en México es de importación, y, según muestran cifras del Banco de México (Banxico), en julio se importaron 228,469 millones de dólares del producto agrícola.

hoy en día ese proceso (de pequeños productores vendiendo a las grandes empresas) es incipiente, si hablamos de que tenemos cuatro municipios que conectamos con empresas de especialidad en Nueva York, un piloto en zonas del Bajío en Guanajuato, Sinaloa y Chiapas. Pero es por ello que vamos a hacer estudios de viabilidad respecto de dónde puede ser la compra de grano local y sustentable , dijo Govaerts.

Adelantó que se está realizando una planeación de maíz para México, donde se buscará idear una política pública y de investigación adecuada para continuar con el impulso de producción de los granos en el país, más allá de lo conseguido con MasAgro.

En su primer lustro MasAgro reportó más de 300,000 productores impactados y más de 56 compañías semilleras creadas, gracias a un crecimiento en el rendimiento de sus cosechas de 69% por la aplicación de técnicas de cultivo creadas por el Cimmyt.

maria.rodriguez@eleconomista.mx