La industria energética mexicana ha entrado en una ruta de conflicto derivado de la rispidez en la relación entre la inversión privada y las políticas públicas impulsadas por la actual administración, por lo que la asociación civil Procnie por México se constituyó como grupo Promotor de la Cámara Nacional de la Industria Energética, que cuenta 108 industriales distribuidos en 10 entidades federativas, enfocados en representar los intereses de la industria y en términos de la Ley de Cámaras Empresariales y sus Confederaciones, constituirse, en ese sector, como una instancia de consulta y de colaboración entre la iniciativa privada y el Gobierno.

Lo anterior luego de que los esquemas de representación que rigen actualmente la relación entre los empresarios y el Gobierno Federal: CCE, Concamin y Coparmex, hasta ahora no han logrado atemperar o re enfocar esa dinámica misma que ha entrado en un debate ideológico enmarcado en los aspectos técnicos de la energía, argumentaron representantes de la nueva Cámara en un comunicado.

Por lo que se refiere a electricidad, los Acuerdos publicados recientemente para condicionar administrativamente la conexión y el despacho de las energías eólica y fotovoltaica a las redes de transmisión y distribución, se traducen en claras barreras de entrada a la competencia y modifican de manera sustancial las condiciones de retorno ofrecidas originalmente -y que aún rigen- a los inversionistas, así como el clima de mercado y de regulación jurídica bajo las que contrataron, explicaron.

“Hoy, se encuentran suspendidas las pruebas pre-operativas de varios generadores que estaban a punto de entrar en operación, o bien de iniciarlas, y hay 15 gobernadores que han externado su preocupación sobre lo que ello implica para la actividad económica local”, detallaron.

Para esta nueva representación, de no variar esas condiciones, no puede esperarse un entorno favorable para el abasto eléctrico del país, ni por lo que se refiere a la transición hacia tecnologías y combustibles más limpios ni por lo que atañe a favorecer la seguridad y suficiencia energéticas, ya que en esas formas de generación la participación privada tiene un carácter insustituible en atención a la tecnología y capital que requieren.

En cuanto a hidrocarburos y sus derivados energéticos petrolíferos, la importación de combustibles, la comercialización y la venta al público también es motivo de preocupación para los empresarios del ramo, puesto que la energía es un tópico que concierne a toda la sociedad en su conjunto: para la actividad económica es un insumo que incide en el costo de producción mientras que para los usuarios domésticos influye determinantemente en su calidad de vida.

“Es necesario, para ello, la creación de nuevas instituciones que contribuyan a acercar las visiones y polos de tensión que sufre la naciente industria energética y que, de no atenderse eficazmente, puede sumir al país en un indeseable letargo energético”, argumentaron.

Por lo anterior, la Cámara Nacional de la Industria Energética buscará fomentar una nueva instrumentalidad e institucionalidad de las relaciones entre los agentes públicos y privados involucrados en la energía, a efecto de que el país pueda garantizar las condiciones sociales, ambientales y jurídicamente aceptables que favorezcan el desarrollo de la industria nacional, el interés público representado por el Estado, el abasto y la disponibilidad de la energía.

El consejo directivo de Procnie Por México, que es el grupo promotor de la Cámara está integrado por Sergio Ampudia Mello, quien también es presidente del consejo directivo, además de José Alejandro Zeind Chávez, Erika Cerna Reyes,  Víctor F. Ramírez Cabrera, Victor Figueroa Aeyon,  Iván Aleksei Alemán Loza, Miguel Ángel Reta Martínez y Víctor Lichtinger Waisman.

[email protected]