El español Grupo Prisa incurre en actos de corrupción en la disputa legal que sostiene con Corporativo Coral (de la familia Alemán) por el control de Radiópolis, afirmó Luis Cervantes, abogado del grupo mexicano.

La semana pasada, el juez 63 en materia civil en el Distrito Federal invalidó la resolución que había emitido 20 días antes, lo cual es un delito, pues los jueces no pueden modificar sus propias determinaciones, acusó Cervantes.

En su estado original, la sentencia del citado juez había dejado sin efectos un contrato firmado entre el Grupo Prisa y la familia Alemán en el que esta cedía el control de Radiópolis a su socio, pero que después fue desconocido por Miguel Alemán Magnani, pues lo firmó de buena fe sin estar al tanto de sus implicaciones.

“Es un contrato que va en franca total y abierta violación de lo que establece la Ley de Inversión Extranjera, pues un extranjero no puede tener el control de un área estratégica en México como lo es la radiodifusión”, expresó Cervantes.

La semana pasada el Juez modificó su resolución al argumentar que los escritos de demanda de Corporativo Coral fueron firmados por dos personas distintas, quienes, sin embargo, son ambas apoderadas legales de Coral, por lo que no hay ninguna irregularidad, replicó el representante legal de la empresa.

Con lo anterior, el juez restauró los efectos del contrato denunciado por la familia Alemán –socia al 50% con Prisa en Radiópolis– lo que le devuelve el control a Grupo Prisa de la empresa, cuando menos hasta que Corporativo Coral obtenga una nueva suspensión judicial, lo cual estima puede suceder el martes o miércoles de esta semana, pues ya se tramitó un amparo.

“Es un vil acto de corrupción. Los jueces no pueden modificar sus propias determinaciones”, dijo Luis Cervantes, quien no titubeó al decir que el cambio de parecer del Juez solo pudo ser posible a cambio de un soborno, por lo cual también prevé presentar una denuncia penal. La resolución original del Juez 63 de la CDMX le permitió a Coral convocar a una asamblea de accionistas para nombrar a un nuevo director de Radiópolis (Ignacio Carral en remplazo de Francisco Cabañas) y tomar el control de la empresa, el cual se recuperaría de obtenerse la suspensión.

El pleito en el tribunal local no cancela, sin embargo, la vía del arbitraje privado entre ambas partes, que en los próximos días tendrá su primer paso, con un intento de conciliación en el que la familia Alemán nombró como su representante a José Ramón Cossío, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia, mientras que Prisa nombró a Ricardo Alarcón Gaviria, un experto en radiodifusión en Colombia. De no lograrse un acuerdo en 15 días, se activaría el arbitraje, que sería conducido en la Corte Internacional de Comercio de París.

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