El sector empresarial propuso aumentar 31 pesos diarios al salario mínimo para el 2022, con lo cual, el ingreso de los trabajadores que obtienen dicha remuneración pasaría de 141.70 pesos para ubicarse entre 170.04 y 172.87 pesos al día.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) planteó a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) el incremento de 7.5 y 8% correspondiente al componente inflacionario y un Monto Independiente de Recuperación (MIR) de entre 15.75 y 19.11 pesos al día.

José Medina Mora, presidente del sector patronal del país calificó la propuesta empresarial como “responsable y que busca elevar el bienestar de las familias sin propiciar una mayor inflación”.

Aclaró, por lo que hace al resto de los salarios, el incremento debe darse sólo con base en el componente correspondiente a la inflación, para mantener su poder adquisitivo, pero sin generar presiones inflacionarias, es decir, un aumento de precios que pudiera dañar la economía de las y los trabajadores y sus familias.

Para lograr el desarrollo del país es fundamental atender el ingreso de las familias, la Coparmex ha venido de un proceso de incremento al Salario Mínimo General para lograr que el ingreso de dos personas que trabajan en la formalidad sea suficiente para mantener a una familia promedio mexicana.

Con la propuesta de la “Nueva Cultura Salarial”, dijo, impulsada desde el año 2016 y que no encontró las condiciones para llevarse a cabo en ese momento, buscamos que una familia de cuatro integrantes, en la que dos trabajan, todos tengan acceso a la canasta básica alimentaria y no alimentaria definida por el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social, con el ingreso proveniente de estos dos salarios mínimos.

Ello, explicó, permitirá que las familias puedan satisfacer sus necesidades de alimentos, pero también cuenten con condiciones indispensables de transporte, cuidados personales, educación, vestido y esparcimiento.

Neutralidad inflacionaria

La semana pasada el presidente de la Conasami, Luis Munguía, sostuvo que hay evidencias que muestran que “el problema que vivimos de inflación no está relacionado con factores internos. Aunque algunas personas crean que el salario mínimo podría influir están equivocados. La evidencia muestra que el salario mínimo no ha tenido impacto en los precios”.

Lo anterior, luego de que este 25 de noviembre se instaló en sesión permanente el Consejo de Representantes de la Conasami para iniciar con el proceso de fijación de los salarios mínimos generales y profesionales que tendrán vigencia a partir del primero de enero de 2022.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx

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