El director de Asuntos Bilaterales de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales de Chile (Direcon), Pablo Urria, informó desde Beijing, China, sobre los avances de la primera ronda de negociación para ampliar el tratado de libre comercio (TLC) firmado por Chile y China en octubre del 2006, la que se llevó a cabo la semana pasada.

Como suele suceder en el primer acercamiento, cada país puso sobre la mesa lo que busca alcanzar, partiendo por la rebaja de arancel de unos cien productos (por cada parte) excluidos en el acuerdo vigente. ¿De qué sectores? Forestales y químicos, en el caso de Chile y textiles e industriales para China.

Además, ambas naciones buscan profundizar en materia de comercio electrónico y de servicios.

El grupo liderado por Urria tendrá hasta junio para analizar las ofertas de su contraparte, ya que en ese mes se realizaría la segunda ronda de negociación, esta vez en Chile.

"En la próxima ronda tenemos que estar claramente en el área chica de las ofertas. Ya pusimos sobre la mesa lo que queremos ahora vamos a analizar y evaluar las ofertas tanto en bienes como en servicios", señaló.

El ejecutivo de la Direcon está optimista con los plazos y cree que se conseguirá la meta de cerrar una negociación exitosa en el segundo semestre de este año. "Hay muchas ganas por ambas partes de seguir profundizando la relación y eso es lo más importante", finalizó.