Una estrategia que impulse a México en mejores niveles de competitividad es el reto de la siguiente administración, a fin de que haga más productiva a la industria nacional, pide la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

El organismo que dirige Sergio Cervantes lamentó que durante la última década la economía mexicana haya pasado por una etapa de bajo crecimiento, por lo que es necesario crear las condiciones mínimas para pasar a una etapa de crecimiento, que sea mayor al 6 % para el largo plazo; que posibilite la generación de empleos suficientes, y que mejore la calidad de vida de los mexicanos.

La estrategia de mejorar los niveles de competitividad deberá partir de que haga a las industrias más productivas, para poder colocarnos en un punto de despegue que permita el impulso y desarrollo de las empresas , consideró la Cámara.

De esta forma, la Canacintra plantea como premisa de la política de mejorar en competitividad el desarrollo de capital humano, además de impulsar inversiones que favorezcan la construcción y formación de capital físico. Otro de los puntos es el estado de derecho y seguridad pública; así como eficacia y transparencia de la administración pública.

Un aspecto que no deberá de perder de vista la siguiente administración es el desarrollo regional que debe detonar una nueva dinámica empresarial que permita reconfigurar la geografía del país, sobre la base de una infraestructura eficiente y dinámica; promover mecanismos que permitan la compatibilidad entre el desarrollo económico, la modernización industrial y la generación de empleos con el cuidado del medio ambiente.

Es indispensable profundizar la desregulación en todos los sectores y en todas las regiones del país; hacer realidad reformas de fondo, mismas que se encuentran entre los más importantes pendientes de la agenda nacional; impulsar la expansión del mercado interno a través de las compras de gobierno, establece la Canacintra.

lgonzalez@eleconomista.com.mx