La apreciación del dólar frente a prácticamente todas las monedas del mundo ha debilitado las exportaciones de Estados Unidos y, con ello, las importaciones que este país realiza de bienes intermedios producidos en México.

Estamos altamente integrados en las cadenas de valor de las exportaciones norteamericanas, lo que implicaría que tiene un efecto de desaceleración de nuestro crecimiento exportador si continúa la apreciación del dólar , dijo Ildefonso Guajardo, secretario de Economía. Tras la crisis financiera internacional del 2008-2009, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, promovió con fuerza una ampliación del comercio como parte de su meta de duplicar las exportaciones estadounidenses para el 2015 y estimular la economía.

El elevado nivel de integración económica entre ambos países ha hecho que México sea proveedor no sólo de bienes finales, sino también de insumos, y esto adquiere relevancia dado que del total de exportaciones mexicanas al mundo en el año pasado, 48% correspondió a bienes intermedios.

Las cadenas globales de valor han incrementado la interdependencia entre los países o regiones, en donde los crecientes flujos de importaciones de insumos intermedios implican que las economías nacionales carecen de la capacidad, por sí solas, de producir bienes y servicios exportables al resto del mundo, especializándose en algunas actividades o etapas productivas.

Entre el 2010 y el 2014, el valor de las exportaciones de productos estadounidenses creció año con año a una tasa promedio de 6%; sin embargo, de enero a noviembre del 2015, éstas registraron una caída interanual de 7%, afectadas por la fortaleza del dólar y una menor demanda externa.

La política expansiva de Estados Unidos propició la depreciación del dólar de manera general frente al resto de las divisas, y como uno de sus efectos derivados, incrementó la competitividad de los productos mexicanos en el exterior y le facilitó a México un incremento en su participación en el total de importaciones estadounidenses.

En un nuevo ciclo, con el fin de la intervención masiva de la Reserva Federal, el dólar se ha fortalecido.

El tipo de cambio interbancario a 48 horas cerró en 17.28 pesos mexicanos por dólar, una depreciación de 24.8% en los últimos 12 meses.

Hay un impacto por la atractividad (sic) de las exportaciones de la región de América del Norte al resto del mundo al estarse fortaleciendo el dólar en este esquema, entonces sí puede haber un impacto en el ritmo al que crecen nuestras exportaciones , agregó Guajardo.

Esto ha propiciado otra consecuencia simultánea. De cada dólar que México exporta a su vecino del norte, 40 centavos corresponden a insumos estadounidenses, lo que aunado a la depreciación del peso frente al dólar, ha generado el encarecimiento de la producción mexicana de bienes finales.

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