La cuaresma es la temporada más importante para las atuneras y las galletas saladas, representan 22% y 18%, respectivamente, de todas sus ventas en el año en el canal mayorista.

En el 2017, el atún reportó crecimiento de ventas en Cuaresma de 27%, seguido de galletas saladas (12.5%) y sardinas (8%), dichos crecimientos rebasaron los conseguidos en el 2016, que rondaron entre 5 y 8%, relacionados principalmente por la inflación, comentó Eduardo Velázquez, director del segmento de Abarrotes Mayoristas de Información Sistematizada de Canales y Mercados (Iscam).

Entre los integrantes que mide Iscam —integrado por la Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas, más de 120 mayoristas como La Europea, La Castellana, Bodegas Alianza, entre otras— el atún acumuló en el 2017 ventas por 3,158 millones de pesos, un alza anual de 15.7%, de los cuales 694.76 millones correspondieron a la Cuaresma. Sardinas fueron las que mayor alza anual presentaron, con 20.9%, un acumulado de 491.2 millones de pesos; galletas saladas vendió 1,070 millones de pesos, un incremento de 9.7% anual.

El precio de los atunes y sardinas enlatadas aumentó 13.6% respecto al 2016, por encima de la inflación general que cerró el 2017 en 6.8%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este año la Cuaresma inició el 14 de febrero y terminará el 29 de marzo, y parte de su tradición es que el consumo de carne roja se reduzca al mínimo o bien se elimine, dando como resultado que se eleve el consumo de enlatados de atún y sardinas.