Las arrendadoras de vehículos incrementaron 1.2% sus compras de autos nuevos entre enero y septiembre, respecto a igual periodo del 2020. Pero ese aumento quedó opacado por la falta de vehículos, luego de la escasez de chips que afecta a la industria automotriz.

De acuerdo con el reporte de Comercialización de vehículos nuevos y empresas especializadas en arrendamiento realizado por la AMDA y la AMAVE, las firmas arrendadoras representaban el 3.1% de las compras del mercado interno en el periodo enero-septiembre de 2020 y avanzaron al 4.3% al mismo periodo de este año.

De las 757,846 unidades nuevas vendidas por la industria automotriz entre enero y septiembre de 2021, 32,620 fueron adquiridas como activos por parte de arrendadoras para sus clientes, lo que representó un crecimiento de 58.4% respecto al mismo periodo del año pasado, informó Guillermo Rosales, director de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

“De las 32,620 vehículos adquiridos por arrendadoras, 2,137 fueron de vehículos híbridos y eléctricos, equivalente a un 6.55% del total. El resto, 30.483, fueron de combustión interna ”, destacó Guillermo Rosales Zárate.

Dicho resultado fue influido por la situación de la pandemia, sostuvo el directivo de la AMDA, al argumentar que en los primeros meses, hubo una mayor intensidad en cuanto al efecto y suspensión de actividades que tuvimos entre marzo y junio, tuvo como consecuencia que el 2020 dejara una muy baja operación en general y también afectando a las empresas arrendadoras.

“El arrendamiento no ha dejado de seguir creciendo”, afirmó Mauricio Medina, presidente de AMAVE.

Consideró que más allá de las compras de unidades, por el año atípico que se presentó en 2020, “me parece que es la penetración en las compras totales del sector”.