El tercer trimestre del año estuvo marcado por los anuncios de salida de diversas empresas del país. Los mecanismos no fueron siempre los mismos: algunas se desprendieron de toda su operación regional, otras optaron por mudar su producción a un país vecino, mientras que en algunos casos empezaron a mostrar su intención de encontrar un partner para ir tramitando el adiós.

Si bien las consecuencias económicas de la pandemia y la cuarentena hicieron su parte, los especialistas en M&A resaltan que este tipo de decisiones empezaron a gestarse mucho tiempo antes. La principal razón: el mercado argentino dejó de ser atractivo.

“Las internacionales hoy perdieron interés estratégico en Argentina”, apunta un ejecutivo de vasta trayectoria en el sector de Fusiones y Adquisiciones. “No hay ningún sector que esté envenenado, pero existen tres tipos de empresas: los negocios afectados por regulaciones, como los servicios públicos; las dañadas por la pandemia, como puede ser indumentaria; y, por último, las que perdieron interés estratégico porque la ecuación de rentabilidad y riesgo dejó de tener sentido”.

La noticia de la intención de Falabella de abandonar su operación local fue una de las más resonantes. Tras el cierre de cuatro locales, trascendió su plan de buscar un socio estratégico, aunque desde la tienda departamental de origen chileno no lo confirmaron. Similar ruido provocó la reorganización estructural de Coca-Cola con el traslado del liderazgo regional de la Argentina a Brasil al integrar el mercado local a una nueva zona geográfica. A éstas se le sumó el cierre de la operación local de Latam Airlines en junio, y un mes más tarde, las salidas al unísono de los fabricantes de pinturas para autos Axalta Coating System y BASF. Distinto fue lo que sucedió con Glovo, que decidió venderle su negocio en América latina  a la alemana Delivery Hero, dueña de la plataforma PedidosYa.

“Argentina ya es un país muy caro para operar. Cuando se mete todo esto en la ecuación de una empresa internacional, que opera en un montón de países de la región y que viene perdiendo plata desde hace años, no le dejan otra alternativa que salir si su operación se vuelve más compleja por nuevas medidas. Es una decisión pura de negocios”, dice Juan Procaccini, socio de PwC Argentina.

Según comentan los ejecutivos que tienen mandatos de venta entre sus manos, hay cerca de 10 compañías internacionales que actualmente están en plena búsqueda de comprador o de socio local.

“Argentina es una sucursal que no va a tener rentabilidad por un tiempo”, describe Miguel Arrigoni, Chairman y CEO de First Capital Group. “Se te puede ir una empresa, dos. Ahora, cuando se van 20 (el éxodo) es una realidad inexorable”.