Lo más importante en la eventual renegociación del tratado de libre comercio con Estados Unidos es la apertura y la permanencia en las reglas del juego, expresó Jaime Zabludovsky Kuper, vicepresidente de IQQM Inteligencia Comercial, jefe adjunto de negociaciones para México durante las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o Nafta por sus siglas en inglés) en 1992.

"Lo más importante del TLC es la apertura y la permanencia, y las reglas del juego, y creo que uno de los problemas más serios que tenemos es que el presidente Trump se congeló en posiciones imposibles de cumplir. No hay manera que el TLC, hagan lo que le hagan, vaya a resolver el tema de la crisis de empleo en los Estados Unidos", comentó durante su ponencia Perspectivas de las relaciones comerciales México EU ante la administración Trump, del foro IDEA organizado por la Universidad Anáhuac.

Anteriormente, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo indicó que en el peor escenario, "no nos ponemos de acuerdo, nos vamos a las reglas de la OMC, donde hay tarifas máximas en el comercio internacional", de este modo explicó que sin el Nafta, el 40% de lo que les exportamos a Estados Unidos pagaría cero arancel, el otro 40% pagaría hasta 5%; y sólo algunos listados especiales serían muy afectados, como las camionetas pick up, que pagarían 25% de arancel.

Zabludovsky Kuper destacó que las últimas semanas ha cambiado el discurso del presidente Trump, lo que ha disipado el humo de incertidumbre y negatividad en los mercados y hacia las inversiones en México.

"El presidente Trump y su administración han comenzado a descubrir lo que no saben. Una, la profundidad de la integración y la cantidad de intereses creados, y la importancia estratégica para muchos sectores de las cadenas de valor, algo mucho más grande que sus prejuicios. Y la otra cosa es todo el tema de asuntos institucionales", reflexionó Zabludovsky Kuper, también ex subsecretario de negociaciones comerciales internacionales.

Apuntó que la geografía de la economía dicta que México va a ser parte de América del Norte, y la integración va a seguir con o sin el factor Trump, y a pesar de que el panorama se ha tranquilizado, será una negociación complicada y larga.

El periodo de consultas para la renegociación del TLCAN inició en México en febrero, y según estimaciones de la Secretaría de Economía, deberán quedar en mayo; pero el problema es que en Estados Unidos el mecanismo de autorización del Congreso es más tardado.

"El horizonte de planeación responsable nos debería poder poner en nuestros legislativos un paquete para aprobación no más allá del primer cuatrimestre del 2018. Porque en el 2018 habrá una elección intermedia en el Capitolio y habrá una presidencial en México, lo peor que le podemos hacer los mercados es poner incertidumbre sobre incertidumbre, por lo tanto el tiempo es la esencia", explicó en semanas pasadas el secretario de Economía.

Zabludovsky Kuper reconoció que un gobierno que no hace consultas se suicida, porque si no tiene la información y la asesoría de los que están en la cadena de producción, no sabes qué negociar; y cómo tienes que regresar a la aprobación, si no hay cabildeo, se muere la propuesta.

maria.rodriguez@eleconomista.mx

erp