Luego de que el subsecretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, declaró que se retrasaría la construcción de la refinería en Dos Bocas para dar apoyos a otros proyectos prioritarios de Petróleos Mexicanos (Pemex), como el desarrollo de campos petroleros para incrementar la producción nacional, tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador como la secretaria de Energía, Rocío Nahle, aseguraron que la construcción de la obra arranca este año y que incluso ya cuenta con los recursos para su ejecución, por lo que el próximo lunes darán a conocer el proceso de licitación que se llevará a cabo.

En entrevista para The Financial Times, Herrera detalló que del presupuesto originalmente contemplado para la obra se destinarán aproximadamente 2,500 millones de dólares (unos 50,000 millones de pesos) de la obra para incrementar la producción  de crudo de la empresa productiva del Estado.

“No autorizaremos (la construcción) hasta que tengamos una cifra final que no sea muy diferente de los 8,000 millones de dólares originales”, declaró.

Las afirmaciones del funcionario fueron desmentidas este martes por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia matutina.

“No hay retrasos en la construcción. Estamos muy bien y se va a construir la refinería, se va a terminar en tres años como se contempló y va a costar entre 6,000 a 8,000 millones de dólares”, aseguró en conferencia de prensa, “sí tenemos presupuesto, es muy probable que se haga el anuncio sobre la licitación el 18 de marzo”.

Por su parte, la titular de Energía, Rocío Nahle, afirmó en entrevista con Carmen Aristegui que la refinería de Dos Bocas no se retrasará y se empezará a construir este año.

“Ya está etiquetado para este año en el presupuesto de egresos 50,000 millones de pesos este año para el arranque, que va a estar en el acondicionamiento del sitio, sobre todo. Va a ir incluso el presidente, dice que es muy probable que el 18 de marzo podamos anunciar algo sobre las bases de la licitación”, dijo.

Respecto a las declaraciones de Arturo Herrera, Nahle explicó que, si bien entiende que el trabajo de Hacienda es ajustar el presupuesto, la refinería es un proyecto que está contemplado, “entre más rápido se haga este proyecto saldrá más barato”; dijo confiar en que el subsecretario de Hacienda rectificará las declaraciones que dio al diario estadounidense.

Oposición

En contraste, especialistas y políticos de oposición han externado la invalidad del proyecto. Por ejemplo, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) concluyó que la refinería de Dos Bocas es “inviable técnica y financieramente”, entre otras cosas porque la venta de productos y subproductos no cubre los costos de la inversión.

Los senadores Manuel Añorve (PRI), Migue Ángel Mancera (PRD) y Gustavo Madero (PAN) se pronunciaron por la comparecencia de los secretarios de Energía, Rocío Nahle, y el director de Pemex, Octavio Romero, para que aclaren las posturas encontradas en el gobierno sobre la refinería.

“Que vengan a aclarar esa diversidad y contrastes de opinión entre el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y el responsable de la materia. No es un asunto menor, son miles de millones de pesos los que están en juego y técnicamente, uno la desaparece, y el presidente la echa andar”, dijo el senador Añorve.

Invitación directa a empresas

En enero pasado, el presidente López Obrador detalló que la construcción de la nueva refinería no tendrá una licitación pública internacional sino que será adjudicada mediante el esquema de licitación restringida por invitación directa a empresas que cuenten con experiencia en estos trabajos y que además no tengan antecedentes de corrupción o malos manejos.

La refinería de Dos Bocas, cuyo costo estimado en el Plan de Desarrollo 2018-2024 asciende a 6,000 millones de dólares, tendrá una capacidad de 340,000 barriles de proceso de crudo al día, para obtener 170,000 barriles de gasolina y 120,000 de diesel de ultra bajo azufre por diarios, es decir, 30% de las gasolinas actualmente.

El nuevo centro refinador tendrá 17 plantas de proceso, 93 tanques y esferas y un sistema de generación de electricidad autosuficiente mediante la cogeneración con vapores que se produzcan en la transformación industrial de la planta. En el pico de su construcción se crearán alrededor de 23,000 empleos directos y 132,000 indirectos.

Ya en operación, manejará principalmente crudos pesados de 22 grados API. Estará edificada sobre un terreno de 566 hectáreas de propiedad federal. Cabe señalar que en Pemex ya se cuenta con siete licencias de los mejores tecnólogos del mundo, que están vigentes y disponibles, aseguraron.

La organización para la ejecución de la obra constará de seis paquetes de construcción. López Obrador aseguró que tanto para la asignación de contratos para refinación como exploración y producción de Pemex, proyectan la figura denominada “contratos integrados” que se define como el esquema de construir, operar y recibir mantenimiento por parte de los contratistas. Todavía no se define si se llevará a cabo una licitación pública internacional, invitación a firmas especializadas o adjudicaciones directas en los distintos paquetes de construcción.

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