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La trampa de la hiperproductividad en las organizaciones
Tener una gran cantidad pendientes no siempre significa ser más productivo, en cambio, fijar metas mejora el flujo de trabajo.

El descanso es parte fundamental de la productividad, porque permite reucperar energía.
La hiperproductividad puede aparentar crecimiento acelerado, pero este ritmo de trabajo genera desgaste mental y bajo rendimiento en los equipos a mediano plazo.
Sin embargo, muchas organizaciones asocian la hiperproductividad con el éxito por dos motivos; el primero se relaciona con la velocidad en la que cambia el entorno digital y el segundo es con la presión por imitar los modelos de crecimiento acelerado.
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Nos han vendido en los últimos 20 años la idea de que una empresa grande y exitosa es aquella que crece en miles de empleados y genera millones de dólares, pero en realidad cada una tiene su sentido de propósito”, menciona Efraín Mendicuti, autor del libro Los Grandes 3.
El costo del exceso de tareas
Uno de los comportamientos más asociados con la hiperproductividad es comenzar nuevos proyectos. De manera superficial, genera una sensación de productividad, pero en realidad muchos de estos pendientes quedan inconclusos.
El autor destaca que cada vez que una persona tacha un pendiente de su lista, genera dopamina, debido a que el cerebro asocia completar tareas con la sensación de recompensa; sin embargo, el exceso de tareas inconclusas provoca frustración y al poco tiempo la productividad termina en procrastinación.
Una de las consecuencias del exceso de pendientes es que poco a poco se olvidan las tareas más importantes y se crea un círculo vicioso que genera estrés.
Durante su experiencia en empresas como Google y X en 2015, Efraín Mendicuti identificó un patrón recurrente: si la empresa proponía entre 10 a 20 objetivos, se cumplía uno.
La estrategia de los grandes 3
Ante la saturación de objetivos sin cumplir, Efraín Mendicuti tomó inspiración en el libro Las 4 disciplinas de la ejecución, escrito por Jim Huling y Sean Covey y encontró que cuando las organizaciones establecen demasiadas metas, pocas logran concretarse.
En este sentido, el autor propone la metodología de los grandes 3 y consiste en proponer tres objetivos. “Este método lo llevamos a cabo con el equipo de TikTok México y nos dimos cuenta que enfocarte solamente en tres grandes prioridades funciona”.
Para delimitar las prioridades en solo tres, el autor aconseja hacer una reflexión profunda sobre cuáles son las fortalezas, intereses y pasiones o aquellas cosas que realmente se desean cumplir.
Las organizaciones pueden definir tres objetivos anuales y, posteriormente, desglosarlos en metas trimestrales, mensuales y semanales.
Todos los días se pueden hacer tres cosas importantes y si se multiplican por la cantidad de días hábiles durante un año, tendremos 275 acciones claves”, puntualiza el también mentor y coach ejecutivo en liderazgo y alto rendimiento.
Aplicado a un equipo, el jefe debe seleccionar tres metas, por lo que cada colaborador debería priorizar tres tareas para asegurar que se cumpla el objetivo.
Por ello, al sintetizar y priorizar tareas de valor, permite generar confianza en uno mismo, así como de forma colectiva. Además, incrementa la disciplina al establecer rutinas de trabajo o incorporar hábitos.
El autor, plantea que ser productivo no significa invertir más horas de trabajo, sino priorizar lo que en verdad aporta y también no descartar el descanso.
“El descanso es importante en las rutinas de trabajo porque es lo que te va a permitir hacer las cosas que importan”.



