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Economía

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El destino de Trump y Warsh está ahora ligado, para bien o para mal

No está claro cómo el desempeño de Warsh como líder de la Fed en sus primeros meses podría influir en las perspectivas del Partido Republicano de Trump.

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Kevin Warsh, candidato de Trump a la Fed.AFP

Reuters

Jerome Powell, expresidente de la Reserva Federal (Fed), era un blanco fácil para el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien culpaba de todo, desde las elevadas tasas de interés hipotecarias hasta el ritmo de crecimiento económico.

Con el nuevo presidente, Kevin Warsh, ya instalado al frente del banco central del país, lo que completa el control de Trump sobre la cúpula de los puestos de responsabilidad en materia de política económica de Estados Unidos (EU), la dinámica cambia.

Mientras que antes Trump podía alegar que Powell le había sido impuesto en su primera administración por asesores como el entonces secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, Warsh es elección de Trump, y el Presidente es el responsable de los resultados.

Como para subrayar lo que está en juego, Trump recibió a Warsh el viernes en una ceremonia de toma de posesión celebrada en la Casa Blanca, a la que asistieron secretarios del gabinete, magistrados del Tribunal Supremo y altos asesores de la Casa Blanca, en un ambiente de ánimo y entusiasmo, y afirmó en un discurso que quería que Warsh “hiciera lo suyo y realizara un gran trabajo”.

“Kevin entiende que cuando la economía está en auge, eso es algo bueno... queremos que prospere, no queremos que se vea frenada”, dijo Trump.

No está claro cómo el desempeño de Warsh en la Fed en sus primeros meses podría influir en las perspectivas del Partido Republicano de Trump en las elecciones de mitad de mandato.

La alta inflación nunca beneficia a los partidos en el poder que se enfrentan a votantes preocupados por su economía, pero combatirla implica medidas drásticas, generalmente en forma de incrementos de tasas de interés, que rara vez son populares y que, sin duda, no serían bien recibidas por Trump.

Además, la Fed sigue siendo un organismo difuso donde el nuevo Presidente tendrá que consolidar su autoridad con el tiempo, mientras el mundo busca pruebas de la influencia de Trump.

“Powell fue un chivo expiatorio perfecto para Trump en asuntos que no tenían nada que ver con él”, dijo Richard Stern, del Advancing American Freedom.

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