El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoce que el aumento sustancial que ha experimentado la tenencia extranjera de bonos soberanos de mercados emergentes es uno de los mayores riesgos que enfrentan en la normalización de las condiciones monetarias que lidera la Reserva Federal.

En un reporte que presentará el organismo ante líderes del G-20 que se reunirán en Sidney, Australia, este fin de semana, expertos del organismo destacan como un segundo peligro el mayor apalancamiento de corporativos de emergentes que aprovecharon la liquidez sin precedentes de los últimos cinco años.

En el documento, titulado Expectativas globales y retos de políticas , enfatizan que un acelerado retiro de estímulos monetarios en las economías avanzadas sería el peor de los escenarios para economías emergentes y podría poner en riesgo incluso la recuperación global.

Respecto de estas advertencias, el economista principal de Análisis Macro de BBVA, Arnoldo López Marmolejo, explica que pese a que México tiene alrededor de 36% de los bonos en renta fija gubernamental en poder de extranjeros, las necesidades de financiamiento foráneo están acotadas.

De acuerdo con él, como el déficit de cuenta corriente en México es moderado, puede ser cubierto por la IED, lo que limita el riesgo de que se presenten faltantes para el financiamiento en moneda extranjera.

En cambio, detalla, hay otros emergentes que tienen niveles similares de títulos públicos en poder de extranjeros, pero cargan desequilibrios externos mayores, lo que limita su capacidad de financiamiento en moneda extranjera.

Reconoce que, tal como está advirtiendo el FMI, habrá volatilidad una vez que continúe la normalización de las condiciones monetarias mundiales, y de esa no se escapará México, por ser economía emergente; sin embargo, será de los menos afectados como ha venido sucediendo.

COOPERACIÓN MONETARIA

El documento, que será base de discusión para los líderes del G-20, destaca que hay espacio para una mayor cooperación en política monetaria global.

Por ejemplo, sugiere un debate amplio sobre los planes de salida de los bancos centrales que ya iniciaron la normalización de sus condiciones monetarias, de manera que los siguientes, como el Banco Central Europeo y el de Japón, tomen nota de los pasos y su impacto en los mercados.

Sobre todo hizo un llamado a las autoridades de Estados Unidos para que eviten un retiro prematuro de la política monetaria de estímulo a partir de lecturas apresuradas de indicadores de mejora.

Los expertos del Fondo mostraron que la implementación de reformas estructurales que incluyan cambios fiscales y en los mercados laborales podría acelerar el crecimiento económico.

De hecho, consigna que estos elementos podrían conducir a un aumento en la inversión de infraestructura que llevaría al crecimiento mundial a acelerar su PIB medio punto porcentual en un lustro.

Esto, siempre que sean todos los países los que efectúen reformas al mismo tiempo.

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