La calificadora Moody's advierte que el apoyo recurrente del gobierno a Petróleos Mexicanos (Pemex) seguirá erosionando la fortaleza fiscal del país.

“Nuestros pronósticos apuntan a que el gobierno federal registrará un déficit primario en los próximos dos o tres años, que aunado al pago de intereses de deuda (que es de los más altos que pagan los países que tienen la misma nota) conducirán a un aumento de la deuda moderado pero continuo de aquí al 2023, que podrían llevarla hasta 51.4% del PIB”, advirtió la analista soberana, Arianne Ortiz-Bollin.

La analista destacó que, a diferencia de otros episodios, la baja en la calificación soberana es el principal factor de riesgo para la nota de Pemex que ya es especulativa y se encuentra en “Ba2”.

La analista explicó que ya está incorporado “el apoyo a cuentagotas que mantendrá el gobierno para la empresa (Pemex) en la perspectiva Negativa que tiene la calificación de México, que actualmente está en “Baa1” e indica tres escalones arriba del grado de inversión.

Estimó que el gobierno materializará una transferencia de otros 14,700 millones de dólares a Pemex este año, equivalente a 1.4% del PIB.

Pero estos recursos sólo serán para pago de deuda de Pemex y faltantes del flujo de caja, acotó la analista líder para Pemex, Nymia Almeida. El gasto de capital planteado por Pemex no le permitirá cumplir con sus metas de producción de petróleo y remplazar las reserva pues para ello necesita invertir, consignó.

Expectativas sobre Pemex

La analista líder para Pemex estimó que la producción de la petrolera aumentará 1% este año, que no es poco pero no está en línea con las promesas del gobierno.

Como la petrolera no tiene la flexibilidad para vender activos como lo hacen otras empresas cuando requieren liquidez, se prevé que seguirá refinanciando su deuda conforme se acerquen los vencimientos de pago.

Explicó que en este año, Pemex tiene vencimientos de deuda por 6,000 millones de dólares, por debajo de los 9,000 millones que tenía todavía en 2018 y 2019.

Sin embargo la petrolera mantiene retos: una elevada carga de deuda e impuestos, lo que afecta su liquidez. El negocio de precios de commodities está muy volátil, lo que también le afectará.

Dijo que para Moody's no es un factor de riesgo que el gobierno haya terminado ya con los ahorros fiscales que tenía en los fondos de estabilización.

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