El porcentaje de las tasas de recargos derivados de prórrogas en créditos fiscales que establece la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal del 2017 se mantuvo en 0.75% mensual sobre saldos insolutos.

Las tasas de recargos en créditos fiscales que se pagarán en plazos también quedaron sin cambios.

Así, cuando un contribuyente opte por pagar su crédito fiscal a plazos de hasta 12 meses, la tasa de recargos será de 1% mensual; si es de 12 a 24 meses será de 1.25% mensual, mientras que si el plazo es mayor a 24 meses la tasa de recargo será 1.5% mensual.

En repetidas ocasiones, especialistas en recaudación han afirmado que estas tasas de recargos resultan demasiado altas y que es como castigo ante la falta de cumplimiento en los pagos de contribuyentes y la adopción de poder pagar su adeudo a plazos.

Gabriel Cárdenas, especialista fiscal, recordó que cuando una persona física o moral toma la decisión de pagar a plazos un crédito fiscal, estaría pagando por dicho financiamiento una tasa anual que puede ir desde 12 hasta 18% anual.

Cuando se trata de pagar en plazos, los recargos que se cobran por finiquitar un crédito fiscal resultan en un monto mayor que los intereses que pagará una persona al comprar su casa por medio de una hipoteca, pues este financiamiento actualmente tiene tasas de recargo promedio de casi 10 por ciento.

Cárdenas destacó que, aunado al adeudo fiscal y a los intereses que se deben pagar, también se debe considerar que muchos contribuyente suman la actualización de impuestos omitidos, lo que deja un endeudamiento tan grande que termina siendo demasiado complicado pagar.

Recordó que las tasas de recargo en créditos fiscales de hace 10 años eran más bajas; sin embargo, en el momento en que la autoridad fiscal notó que había una cantidad importante de personas con grandes adeudos fiscales decidió subir los porcentajes de éstas.

Es una manera en que el fisco busca que los contribuyentes no dejen pasar los créditos fiscales y se mantengan al corriente, pero en realidad esto es un costo altísimo, pues la autoridad pierde de vista que hay negocios que deben impuestos porque su situación económica es difícil , aseguró.

Ante este panorama para las empresas que tienen dificultades económicas, un crédito fiscal significaría una mayor reducción de liquidez y el cierre del negocio.

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