De manera muy desafortunada, los problemas económicos, políticos y sociales en Grecia no sólo continúan sino que se profundizan.

Desde que estalló la crisis helénica fue claro que las condiciones fundamentales de la economía no se resolverían rápidamente y tampoco de manera tersa, sin embargo, después de cinco años se hubiera esperado un rumbo más claro.

Llama la atención que la clase política de ese país no se haya puesto de acuerdo con respecto a la forma en la que se tiene que afrontar la actual crisis que amenaza con prolongarse indefinidamente.

Hoy se pueden distinguir tres problemas que, de no solucionarse, comprometerían aún más las probabilidades de que la nación salga bien librada de esta crisis: a) lograr los consensos necesarios para instrumentar un profundo plan de ajuste fiscal, b) acceder a los recursos del segundo tramo de ayuda por parte de la eurozona, y c) contener el fuerte y creciente descontento social ante la falta de oportunidades y la reducción de beneficios.

Con respecto al primer reto, Atenas anunció que presentará al Parlamento un nuevo paquete de medidas de austeridad exigido por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional como condición para efectuar el desembolso del segundo tramo de ayuda financiera.

Esta nueva versión del programa de ajuste incluye recortes al gasto y a la inversión pública, aumentos en los diferentes impuestos y otras reformas que afectan los beneficios sociales. Estas acciones, junto con la aprobación del presupuesto 2013, servirían para que Grecia tuviera un ahorro por 13,500 millones de euros, aliviando la endeble situación de las finanzas públicas.

El presidente griego, Antonis Samaras, ha sido enfático respecto de la importancia de que se apruebe y se instrumente este plan de ajuste a la brevedad.

Pero las estrellas no se han alineado y los recursos siguen sin llegar a Grecia. Hace unos días el Presidente anunció que la nación había llegado a un acuerdo con sus acreedores internacionales, la Troika, sobre la efectividad de las medidas de austeridad exigidas a cambio de un nuevo tramo de su plan de rescate e indicó que con las nuevas medidas de ajuste se garantizaba la permanencia de Grecia en la zona euro.

No obstante, la Comisión Europea negó que los inspectores de la Troika hubieran llegado a un acuerdo final con el gobierno de Samaras a cambio del segundo tramo de ayuda por 31,500 millones de euros, sostuvo que se seguía presionando al gobierno a dar garantías sobre la instrumentación veraz de los ajustes fiscales y la instrumentación de reformas estructurales que originen un mayor crecimiento económico.

Por lo pronto, el eurogrupo anunció que bloqueará la entrega del segundo tramo al menos hasta el 12 de noviembre, mientras que Samaras ha anunciado que Grecia tiene liquidez para aguantar hasta el 15, después de este día el país entraría en suspensión de pagos.

Adicional a los problemas financieros, la fuerte contracción de la actividad productiva y la expectativa de que este escenario se prolongue por más tiempo ha ocasionado un descontento social de proporciones mayúsculas.

Diversos sectores económicos convocaron para esta misma semana paros y huelgas generales en contra del nuevo paquete de austeridad, que se planea instrumentar para darle gusto a la Troika.

Así por ejemplo, el gremio de los taxistas declaró una huelga por 24 horas, al igual que el metro y tranvías. En el mismo sentido, los médicos y el personal sanitario de los hospitales públicos llevarán una huelga de tres días. Los abogados establecieron una huelga de cinco días y los trabajadores de la compañía pública de electricidad una de 24 horas que concluirá hoy por la noche.

De esta forma, la situación en Grecia atraviesa horas críticas que seguramente alimentarán nuevamente la incertidumbre global y generará volatilidad en los mercados financieros. Es imprescindible que el gobierno actúe con talento a fin de evitar que el polvorín se siga extendiendo. ?

*Manuel Guzmán M. es Director Ejecutivo de Administración de Portafolios y Análisis y Estrategia Económica de Grupo Financiero Ve Por Más.