El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que su gobierno no retirará los convenios que tiene con las calificadoras y organismos internacionales, ya que esto podría entenderse como un acto de represalia, toda vez que él ha considerado que se quedaron callados cuando se aplicaron reformas estructurales que afectaron a México.

En Palacio Nacional, el primer mandatario confirmó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público paga a tres calificadoras por sus servicios.

“Hay acuerdos que tiene la Secretaría de Hacienda con organismos financieros, con bancos, para contratar a calificadoras, que puedan evaluar el desempeño económico y financiero del gobierno.

“Tengo entendido que cuando menos se deben contratar a dos calificadoras, se les paga por eso. Nosotros tenemos contratos con tres; entonces, podríamos ahorrarnos lo que cuesta pagarle a una. Pero no lo hacemos ni lo vamos a hacer porque no queremos que se piense que se está castigando o tomando represalias en contra de calificadoras; sería un muy mal mensaje para los mercados financieros”, reconoció.

López Obrador indicó que él puede no estar de acuerdo con las evaluaciones que hacen estas agencias, como las recientes que emitieron por el Plan de Negocios de Pemex, aunque eso no significa que su gobierno deje de tener relación con ellas.

“Podemos no estar de acuerdo con lo que dicen las calificadoras, como sucedió cuando bajaron la calificación por la situación petrolera y les reclamamos amablemente que no habían actuado con profesionalismo, porque se quedaron callados en el tiempo en el que prevalecía la corrupción en Pemex y se cayó la producción petrolera —sólo el año pasado en 200,000 barriles diarios— y no lo vieron; sin embargo, a nosotros que detuvimos esa caída nos bajaron la calificación.

“Pero eso es propio de un gobierno democrático y de actitudes libres, no de sometimiento, ni de parte de las calificadoras ni de parte de nosotros. A lo mejor otros gobiernos se quedaban callados y no decían nada, pero nosotros mantenemos ese acuerdo con las calificadoras”, expuso.

Dijo que, aunque sus evaluaciones “no son infalibles, somos libres y cada quien tiene su visión, su punto de vista, y a respetar”.

Finalmente, el presidente López Obrador aprovechó para reiterar que respeta la autonomía del Banco de México.