La banca de inversión RBC Capital empieza a calcular el ajuste de oficinas que tendrá que hacer Santander para integrar Popular. Estima que la institución bancaria tendría que cerrar unas 560 sucursales para evitar duplicidades en la red. Esta cifra supondría reducir en 12% el número de oficinas que suman ambas entidades.

El banco de inversión cree que la entidad presidida por Ana Botín concentrará el cierre de sucursales en Castilla y León y en Madrid. En un informe remitido hace unos días a sus clientes, los analistas de RBC esbozan el plan de ajuste de Santander tras reunirse con directivos de la entidad en la segunda semana de septiembre.

Santander, que compró Popular tras su resolución, tiene previsto ajustar primero los servicios centrales de Popular, en donde la duplicidad de personal es casi total. Más tarde, no antes de finales del 2018, tendrá que detallar cómo reducirá la red de oficinas. El banco espera que la integración de Popular genere una reducción de gastos de 500 millones de euros antes de impuestos en el 2020.

Pero en la factura por cerrar 12% de las sucursales ascenderá a 190 millones, según estimaciones de RBC, que no ofrece cálculos sobre el recorte de plantilla. Según fuentes conocedoras, Santander tendrá que reducirla en unos 3,000 empleados. Santander y Popular tienen más de 30,000 trabajadores en España.

En su visita a España, los analistas de RBC se reunieron también con miembros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob). Estos encuentros se produjeron días antes de que el ministro de Economía, Luis de Guindos, anunciara la intención de colocar entre 7 y 9% de Bankia este año. Nomura asesora al Frob desde julio para sondear el apetito del mercado.

Bankia, obstáculos para su fusión

Para RBC, el Estado no podría retomar la privatización de Bankia, que inició hace tres años y medio, hasta finales de este ejercicio. La firma de inversión señala que existen “obstáculos” administrativos que podrían provocar el retraso. De hecho, la fusión de Bankia y BMN no se prevé cerrar hasta diciembre, cuando se ejecutará el canje de acciones previsto.

El Frob controla 67% de Bankia, en la que inyectó 22,424 millones. El plazo para que el Estado salga del accionariado de la entidad expira a finales del 2019, un límite que ya fue ampliado. RBC no descarta que el FROB vuelva a prolongar este plazo para culminar la privatización.