El Servicio de Administración Tributaria (SAT), a cargo de Margarita Ríos-Farjat, confirmó los despidos de trabajadores, ello como resultado de las políticas de austeridad del nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

“El gobierno de México ha iniciado la actual administración bajo los principios rectores de austeridad, eficiencia y ahorro. El SAT, como parte de esta reorganización, no resulta ajeno a ese compromiso”, acotó la autoridad fiscal.

La semana pasada, circularon en redes sociales videos en donde trabajadores de diversos estados de la República dieron a conocer que en algunas oficinas del SAT se les pidió sus renuncias sin goce de liquidación e, incluso, en algunos casos no los dejaban salir si no firmaban dicha renuncia.

En este sentido, el SAT informó que derivado de un análisis organizacional y con la finalidad de evitar duplicidad de funciones e incrementar la eficiencia, se reajustaron las diferentes  unidades administrativas del fisco.

Dicho análisis determinó las áreas y plazas que se podrían compactar con el cuidado de no afectar la calidad de los servicios ni los procesos recaudatorios.

“Aunado a ello también se eliminarán los privilegios y altos sueldos a funcionarios públicos del nivel directivo; se ejercerán recursos en forma racional y se combatirá frontalmente la corrupción”, destacó.

Reconoció que las medidas se empezaron a implementar la semana pasada en distintas oficinas de la Ciudad de México, para después seguir en el resto del país, en donde en ciertos casos abarcaron la supresión total de las administraciones desconcentradas. No obstante, no dieron cifra alguna de a cuánto ascienden estos despidos.

Respecto a los modos de solicitar las renuncias, las cuales han sido señaladas por los trabajadores como “amenazantes y hostiles”, el SAT reconoció que ya ha recibido quejas sobre “la forma en que la medida de austeridad está siendo aplicada”, por lo que ha solicitado a la Administración General de Recursos y Servicios revisar que las acciones sean realizadas en estricto apego a la ley.

“La atención a los procesos de recaudación, fiscalización, jurídicos, así como la atención a los contribuyentes para el adecuado cumplimiento de sus obligaciones fiscales,están garantizados”, añadió.

El fisco refrendó su compromiso con la política de austeridad, la cual, expuso, permitirá que los recursos públicos se optimicen en beneficio de los contribuyentes.

Por su parte, Jesús Ramírez Cuevas, coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia, escribió en su cuenta de Twitter que “no se está despidiendo a ningún trabajador de base, sólo a personal de confianza y a eventuales, cuyas labores no son imprescindibles. Ni siquiera en el #SAT”.

Al tercer trimestre de este año, el SAT estaba conformado por una plantilla de 35,660 trabajadores, de los cuales 3,099 son de confianza y 3,073 eventuales.

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