La reserva internacional del Banco de México (Banxico), que se ubica en 176,246 millones de dólares, constituye uno de los principales amortiguadores con los que cuenta el país para enfrentar un choque externo, según el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

Tal como lo ve el IIF, la reserva en dólares permite al banco central contar con la capacidad para garantizar liquidez en la divisa verde hasta por 262,446 millones de dólares.

Esto si se suma el saldo de la reserva internacional al 16 de diciembre, y los 86,200 millones de dólares a los que tiene acceso en el Fondo Monetario Internacional, al contar con la Línea de Crédito Flexible.

Esta disponibilidad de dólares es uno de los seguros que ha construido México para protegerse de los choques externos, matizó Ramón Aracena, economista en el IIF para América Latina.

Explica que, ante el deterioro de las expectativas internacionales para México, particularmente el escenario de Estados Unidos resulta importante contar con estos recursos que constituyen un factor de diferenciación respecto de otros emergentes.

La reserva internacional es uno de los amortiguadores de México a pesar de que su saldo ha disminuido. Sólo este año, trae una caída anual acumulada de 490 millones de dólares, con lo que se convierte en el segundo año consecutivo en el que se reduce el activo en dólares.

De hecho, en los últimos 21 años, sólo se han presentado tres episodios de caídas en el saldo de reservas: el actual, que resulta de la volatilidad previa a las elecciones a la presidencia de Estados Unidos y al temor del mercado por una subida de tasas de la Fed; la del año pasado, cuando a estas alturas se habían liquidado 18,713 millones de dólares por la subasta diaria de dólares para mitigar la presión del mercado por la devaluación del Yuan; y la del 2009, que de enero a noviembre, ya traía una caída acumulada de 5,346 millones de dólares, también producto de liquidaciones en subastas.

Volatilidad significativa

Analistas internacionales y autoridades, concuerdan en que el año entrante será de retos para los mercados emergentes, particularmente México.

Esto, como lo ha explicado la propia Comisión Económica para América Latina y el Caribe, por la llegada de la nueva administración de Estados Unidos y la incertidumbre que trae aparejada la gestión del próximo presidente de aquel país, quien en campaña evidenció su intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y aplicar una política antiinmigrante.

Manuel Sánchez, subgobernador del Banxico, quien está a punto de culminar su ciclo como participante de la Junta de Gobierno, el 30 de diciembre próximo, admitió ante estrategas de Grupo Financiero Banorte que no pueden descartarse nuevos episodios de significativa volatilidad financiera .

Por ello, recomendó enfocarse a fortalecer los fundamentales económicos de México, lo que incluye la solidez fiscal, estabilidad de precios, mantener un sistema financiero sano, y completar la adecuada implementación de reformas.

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