Las reservas internacionales del Banco de México (Banxico) se ubicaron en 195,667 millones de dólares al cierre del 2020. Se trata del mayor acervo registrado por el instituto central en un lustro.

Esta reserva de activos internacionales está integrada por divisas altamente líquidas y que están disponibles en cualquier momento, cuyo objetivo es garantizar que el banco central cuente con la capacidad para satisfacer la demanda de dólares que pueden hacer en cualquier momento las empresas, el gobierno y la sociedad para responder a sus obligaciones, explicaron el director de Investigación Económica en el think lab Saver, Luis Pérez Lezama y el experto en política monetaria, Raymundo Tenorio.

De acuerdo con la información contenida en el Estado de Cuenta semanal del Banco de México, al corte del 31 de diciembre, se completó una acumulación de reservas por 14,790 millones de dólares, una cifra que es también la más alta desde el 2014, cuando se registró un aumento de 16,466 millones de dólares en 12 meses.

A diferencia de aquel año, cuando había un programa ex profeso de acumulación de activos, en el 2020 se fortalecieron ante las operaciones netas en divisas que hicieron Pemex y el gobierno federal con el banco central, en cumplimiento de la Ley de Banco de México.

Además, se presentó un tercer componente que favoreció al incremento de las reservas internacionales: el cambio en la valuación de activos y otras operaciones, que contribuyó con 5,921 millones de dólares del aumento anual de la reserva de activos en el 2020.

Funcionarios del Banco de México explicaron que la valuación de activos es el movimiento que resulta de la apreciación cambiaria de la moneda nacional respecto de las distintas divisas que integran a la reserva internacional.

Indicadores de un nivel óptimo

El experto en política monetaria y banca central, Raymundo Tenorio explicó que hace unas dos décadas, cuando las economías emergentes solían presentar problemas en el manejo de sus cuentas externas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que un buen parámetro para medir las reservas de activos internacionales, era contar con el equivalente a seis meses de importaciones.

Una métrica que sin ser recomendación está más que cumplida por México con este acervo de 195,667 millones de dólares reportados al 31 de diciembre”, comentó.

De acuerdo con el investigador de Saver, Luis Pérez Lezama, son cuatro los indicadores para medir el nivel óptimo de las reservas.

El primero, es el porcentaje de las reservas sobre el Producto Interno Bruto (PIB), que corresponden actualmente a 8 por ciento. Un nivel debajo del nivel óptimo de 13% del PIB, recomendado por organismos internacionales, acotó.

El segundo indicador es la proporción de reservas respecto de la base monetaria, que es equivalente a 100% de la misma, lo que implica que hay un buen respaldo para el circulante.

El tercer indicador, es la proporción de la Regla de Guidotti – Greenspan, apoyada por el FMI, según la cual los países deben tener como mínimo un nivel de reservas líquidas igual o mayor al saldo de la deuda externa con vencimientos menores a un año.

Bajo esta métrica, las reservas internacionales del Banco de México representan 40% de pasivos del gobierno federal.

El cuarto indicador, refiere Pérez Lezama, es la proporción de las reservas internacionales contra el crecimiento, donde destaca que el gran problema de México ha sido que se ha perdido poder adquisitivo, y lo ideal sería, desde su punto de vista, contar con 300 o 350,000 millones de dólares en las reservas.

En opinión de ambos investigadores, como el Banco de México no tiene fines de lucro, y su único objetivo es preservar el poder adquisitivo garantizando estabilidad, mantener este saldo de las reservas no genera costos, ni riesgo alguno.

Los motores del aumento

De acuerdo con el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León después de una colocación de deuda de la petrolera o del gobierno en el exterior, ambos emisores tienen que cambiar las divisas obtenidas con el banco central para conseguir pesos mexicanos. Y la divisa comprada por Banxico se cuenta como reserva internacional.

Al respecto, la secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena explicó desde Santiago de Chile que la acumulación de activos internacionales que los bancos centrales de la región lograron el año, evidencia un buen aprovechamiento de la liquidez en dólares inyectada por autoridades monetarias de economías avanzadas, como medida para garantizar el buen funcionamiento del mercado financiero internacional.

La información del banco central confirma que en el transcurso del 2020, Petróleos Mexicanos (Pemex) aportó 34.8% del aumento de la reserva, con la venta de dólares; mientras el gobierno federal contribuyó con 33.5% de las reservas acumuladas en el año y la valuación de activos favoreció con 40% del incremento anual de los activos de reserva.

El máximo histórico de las reservas fue en enero de 2015, cuando sumaron 196,010 millones de dólares.

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