Berlín.- El paquete de rescate de un billón de dólares (750.000 millones de euros) dará más tiempo a los países de la eurozona para reformar sus economías, pero no es una solución definitiva a sus problemas de deuda, aseguró el domingo el economista en jefe del Banco Central Europeo, Juergen Stark.

Los mercados sólo se calmarán si los 16 países de la zona del euro modifican sus economías y reducen sus déficits, dijo Stark al periódico Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung.

`` Compramos tiempo, nada más'', aseguró, según el diario y agregó que el euro no estaba en peligro pero sí ``en una situación crítica''.

Stark instó a los líderes de la Unión Europea a usar el poco tiempo que tienen para implementar reglas que impulsen la estabilidad y el crecimiento y enfatizó que hacen falta sanciones automáticas contra los países que no cumplan las reglas de endeudamiento de la unión.

``El proceso tiene que ser despolitizado'', aseguró.

Tras el estallido de la deuda de crisis griega, el euro sufre intensas presiones por los temores de que los problemas se extiendan a otros países de la zona que tienen deudas enormes. El euro cayó cerca de su nivel más bajo frente al dólar en cuatro años la tarde del viernes en Nueva York, cuando cotizó en 1,2355 dólares.

En tanto, otro importante banquero alemán, el economista en jefe de Dekabank Ulrich Kater se unió a los que expresan dudas sobre la capacidad de Grecia de pagar sus deudas de manera ordenada.

Kater dijo el domingo al sitio de noticias Handelsblatt que compartía las dudas que expresó el jueves el director ejecutivo del Deutsche Bank, Josef Ackermann.

`` Será muy, muy difícil para Grecia pagar sus deudas de manera ordenada'', dijo Kater, según el sitio. Agregó que las medidas de austeridad que tomó el gobierno griego y la falta de competitividad de su economía presentan malos augurios para el crecimiento económico, por lo que reducir la deuda sería complicado.

Ackermann, quien dirige el mayor banco prestamista de Alemania, causó indignación y desconfianza en los ya tensos mercados cuando expresó sus dudas en público y mencionó la posibilidad de que Grecia tenga que reestructurar su deuda.

En Atenas, el primer ministro griego George Papandreu dijo el domingo a la cadena CNN que no descarta iniciar acciones legales contra algunos bancos de inversión estadounidenses por el papel que jugaron en el inicio de la crisis de deuda de su país.

El gobierno y muchos ciudadanos griegos culpan a la banca internacional por atizar la crisis con sus declaraciones sobre una probable cesación de pagos.

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