Las autoridades mundiales no han logrado solucionar los problemas más urgentes tras cinco años de vivir en crisis económica y en el peor de los casos su sobrerregulación financiera ha empeorado la situación, afirmó el presidente y CEO de JP Morgan, James Dimon.

Advirtió que una mejor regulación financiera no es igual a una sobrerregulación asfixiante y que están presionando a las instituciones financieras a las que aún no les han permitido recuperarse.

Al participar en el Foro de Davos, en la sesión sobre el contexto financiero global, Dimon sugirió a las autoridades sentarse a discutir con las instituciones financieras las vías para resolver los problemas del sector . De otro modo, advirtió que estarían sentando las bases para otros cinco años de lenta actividad económica con una gris participación de la banca.

Su crítica también pasó por los reguladores. Lamentó que no estén debidamente actualizados en las nuevas imposiciones legales, lo que dificulta el cumplimiento de parches regulatorios que en diversos casos se yuxtaponen.

Agregó que las reglas para el sector hipotecario en Estados Unidos son altamente complejas, lo que distrae tiempo y recursos de las entidades financieras para cumplir los requerimientos.

OPACIDAD

Dimon recordó que las autoridades han mantenido una postura equivocada con respecto a la solidez de las instituciones financieras, resultado de la opacidad de las instituciones bancarias.

Los bancos no son más opacos que cualquier otro negocio, pero es responsabilidad de las supervisores estar un paso delante de sus supervisados , detalló.

En la misma sesión participó el presidente de Prudential Financial Inc., Tidjane Thiam, quien se sumó a las críticas de Dimon al advertir que ha habido graves excesos de las autoridades tras la irrupción de la crisis mundial que tendrían que corregirse.

Expuso que se han achicado no sólo las instituciones financieras, sino el sector en conjunto, lo que también ha ido en detrimento de su participación en el financiamiento del desarrollo y, por ende, de la actividad económica.

Sin una industria financiera sana no habrá crecimiento y la crisis continuará , refirió.

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